sábado, 12 de mayo de 2012


800 familias beneficiarias

Plan Juntos exhibe dos años de obras

POR Marcelo Bustamante -  PUBLICADO hace 5 horas Plan Juntos
El Plan Juntos rompió ayer un silencio de dos años. Fue el propio presidente Mujica quien había impuesto la reserva del caso hasta que los propios vecinos percibieran que los proyectos anunciados se plasmaran en hechos concretos.
Por ahora unas 800 familias recibieron distintos tipos de beneficios; construyeron 100 viviendas y se interviene en 19 barrios. La Presidencia de la República autorizó a las autoridades del Plan Juntos a informar sobre lo actuado durante los dos años de existencia de esta unidad ejecutora. Mujica pidió estricto silencio. Primero el trabajo, y cuando se registraran resultados, recién ahí se saldría a hablar. “Preferimos que hable la gente”, era la respuesta que daban los directores del Plan Juntos durante todo este tiempo.
No obstante, para Mujica ya llegó el tiempo de informar y mostrar lo hecho. Fue así que el presidente de la Comisión Directiva del Plan Juntos, Arq. Carlos Acuña, recibió a LA REPÚBLICA en su despacho en la Torre Ejecutiva.
En abril de 2010 fue concebida esta herramienta, tras detectarse que existía una emergencia habitacional que involucraba a unas 20 mil familias. Se consideraba que esta situación se estaba agravando pese a que se había fortalecido la batería de políticas públicas dirigida a los sectores pobres de la sociedad. Por lo tanto, el propio presidente José Mujica consideró que se tenía que crear algo complementario, que tuviera una relación privilegiada entre la cartera de Vivienda y el Mides y que actuara en forma integral. Por la dependencia directa de la Presidencia de la República, al Plan Juntos se le abrieron numerosas puertas, dijo Acuña, tanto en el ámbito estatal como en el privado. Por el impulso que le dio el propio mandatario, quien dona el 70% de su salario a ese programa, fue que recibió el apoyo de empresarios, trabajadores y los distintos organismos del Estado.
El jerarca del Plan aclaró que esta propuesta no se reduce solamente a construir viviendas para el núcleo duro de la pobreza, sino que se aplican acciones complementarias desde el punto de vista social.
“Hay que tener claro esto. El resultado no se mide por el número de viviendas, sino que la complejidad es tal que hay otras necesidades que se deben atender”, precisó Acuña.
En la primera etapa se actuó sobre el área metropolitana, principalmente en Montevideo y Canelones, “que es el 60% de la población que tiene esta problemática”.
Posteriormente el Plan Juntos se trasladó a Artigas, Salto, Tacuarembó, Treinta y Tres y Paysandú. En pocos días se comenzará a trabajar en Colonia y Juan Lacaze.
Hasta ayer, las áreas de acción se concentraban en 19 barrios: 15 de ellos ubicados en la zona metropolitana y 4 en el Interior. Según Acuña, hay 800 familias trabajando con apoyo estatal, construyendo sus propias viviendas, salones comunales y calles.
Incluso se da apoyo odontológico por la fuerte demanda de los propios vecinos.
Acuña previó que entre octubre y fin de año se estará alcanzando a un total de 2.000 familias.
Hasta ayer se llevaba construido un centenar de viviendas. Acuña aclaró que recién en 2011 pudieron contar con un presupuesto propio de $ 104 millones anuales y sobre fin de año se logró alcanzar la institucionalidad, con una reglamentación que fue aprobada el 24 de diciembre.
“Mientras tuvimos que trabajar, despacito por las piedras con recursos provenientes de donaciones, mayormente por el presidente Mujica, y con el aporte de las Naciones Unidas”, sostuvo.
Una larga espera de 19 años
El arquitecto Carlos Acuña señaló que el largo silencio que hicieron las autoridades del Plan Juntos obedeció a que “teníamos que dar pruebas fehacientes a los vecinos de que nosotros servíamos para algo.” Señaló que cuando se fue al lugar con los vecinos, estos les dijeron que no les creían. Indicó que en el caso del asentamiento Colagel (Carlos María Ramírez y el Pantanoso), los vecinos les dijeron que hacía 19 años que distintos organismos les prometían ayuda pero nunca se concretaba. Incluso las autoridades les decían que se debían de ir de ese lugar y la respuesta dada por los vecinos fue: “¿Adónde nos vamos a ir? ¿Ustedes tienen la solución?”.
“Entonces, tuvimos que dar respuestas concretísimas”, sostuvo Acuña. Les propusimos trabajar con ellos para construir las viviendas en un predio en el Cerro. Les dieron los materiales, la asesoría técnica, y los vecinos se comprometían a poner la mano de obra.
Señaló que unas viviendas tendrán 53 metros cuadrados y otras 64 metros cuadrados, construidas de bloque, y el techo de hormigón prefabricado. La mayoría de la población destinataria de estas políticas es menor de 14 años y muchos de ellos son criados solo por sus madres.
Hoy, a las viviendas que se construyen en Luis Batlle Berres y Ruta 5, concurrirá una brigada del Sunca para apoyar las obras. En junio finalizará la construcción de más de una decena de viviendas. Incluso, el Plan Juntos se reunirá con Un techo Para mi País a fin de coordinar acciones.
Acuña señaló que hay grandes dificultades en los centros urbanizados, en una cara no tan visible, especialmente aquellos que residen en pensiones, refugios u ocupando fincas ruinosas. Para este sector, que tiene una mayor complejidad, también se están buscando soluciones, explicó el jerarca.

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