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lunes, 31 de octubre de 2011

Margarita Michelini

El testimonio de Margarita Michelini, hija del diputado uruguayo desaparecido Zelmar Michelini

“Tenía miedo de que no me lo devolvieran”
En el juicio por el plan sistemático de apropiación de bebés durante la dictadura, Michelini contó cómo consiguió salvar a su hijo y reveló las trabas que le opuso una ex jueza de San Isidro. También aportó datos sobre otros secuestrados que pasaron por Orletti.
Por Alejandra Dandan
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Margarita Michelini declaró desde Uruguay, por teleconferencia.

La odisea para salvar a su hijo. El rol de una jueza de Menores que trabó la salida del país del niño. Su secuestro primero en Buenos Aires. Uruguay. En medio de una declaración algo incómoda, en la que ella iba buscando indicios en la memoria, un abogado le preguntó, otra vez, por los días en Automotores Orletti. Por el recuerdo de una de las imágenes de las embarazadas del centro clandestino, alguien de la familia de Santucho. En ese momento, Margarita Michelini habló de ser testigo: “El recuerdo que tengo es que era un embarazo avanzado, pero no sé si se corresponde con la realidad: yo no la vi. Mucho de lo que se sabe en estos momentos recae en el testimonio de las víctimas y ha pasado mucho tiempo, sé que en Argentina se investiga con otros mecanismos, que no es sólo lo que recuerda una víctima de situaciones de mucho estrés, con recuerdos que aparecen y desaparecen de su memoria y de otros que aparecen cuando se los vuelve a leer. Yo estoy segura de que ahí estaba ella embarazada hasta por el tono de voz, de lo que le decían, no tengo ninguna duda: ésa es la situación de un recuerdo afectivo, ahora los familiares podrían tener otra información. Yo no miento, no lo vi. Pero el único sentido que tiene una persona no es sólo la vista”.

Margarita Michelini declaró la semana pasada vía teleconferencia, desde Uruguay, en el juicio oral por el plan sistemático de apropiación de niños. Hija del diputado uruguayo Zelmar Michelini, asesinado en Buenos Aires en mayo de 1976, entre las primeras víctimas del Plan Cóndor, ella había militado en el Partido de la Victoria del Pueblo uruguayo y estaba radicada con su pareja y su hijo en Buenos Aires escapando de la dictadura del país vecino. La secuestraron en julio de 1976. Estuvo en Orletti y luego en Uruguay. Su testimonio fue pedido por la fiscalía y la defensa de los represores. Por un lado, ella podía dar cuenta de la presencia de mujeres como Sara Méndez, a quien le robaron a su hijo y es uno de los casos de este juicio. Podía hablar de otras detenidas embarazadas cuyas sombras se siguen buscando en Orletti. Pudo situar a Aníbal Gordon revisando a los prisioneros argentinos en Uruguay como dato de la coordinación represiva del Cóndor. Pero, por otro lado, los defensores de los acusados la querían ahí porque la odisea con la que consiguió poner a salvo a su hijo podría servirles de coartada para debilitar la idea de la sistematicidad de las apropiaciones. Un dato que las querellas desarmaron. El juicio parece tener probado hasta ahora que la lógica del robo de niños estuvo atada a la idea de desaparición diseñada por los militares argentinos, como dice el fiscal Martín Niklison. Un robo que no se dio en general con mujeres que sobrevivieron a los campos, sino que implicó la desaparición de sus madres. Sólo Simón Riquelo, el hijo de Sara Méndez, rompió esa lógica y casi por equivocación: los argentinos lo robaron al parecer creyendo que Sara iba a terminar desaparecida en el traslado a Uruguay.

Para el ’76, Margarita Michelini estaba convencida de otro de los datos que dan cuenta de la existencia del plan: sabía que los militares podían robarse a su hijo. La sospecha se acentuó cuando en un operativo desapareció una pareja con sus hijos: “Esos dos muchachos tenían tres hijos –explicó–, los niños no aparecían y en ese momento un amigo me dijo que capaz que no los devuelven porque ha sucedido en otras oportunidades y me habló de España. Por eso yo tenía miedo de que no me devolvieran a mi hijo”.

Margarita vivía en Villa Martelli con su compañero Raúl Altuna y su hijo Pedro. En julio los secuestró un grupo de tareas: “Estábamos con nuestro hijo y tuve un impulso así, de decirles que si no dejaban a mi hijo a los vecinos yo no me iba, en esa situación tuve suerte porque decidieron despertar a los vecinos del piso de abajo y me llevaron a mí con Pedro. Ellos tenían una niña, nos conocíamos como vecinos. Les pedí que por favor hablaran con mi familia, que les dijeran que les dejaba a mi hijo. Demoré bastante en saber qué había pasado con eso”.

Los vecinos no avisaron. A través de distintos contactos, enlaces y relaciones políticas, la madre de Margarita supo finalmente que el niño había quedado en ese lugar. “Los vecinos muy asustados, con una niña muy chica que vivió esa situación, se hacían cargo de Pedro, pero les habían aconsejado que denunciaran la situación porque si no podían tener un problema tomando a un niño que no era de ellos.” Durante algunos días, un grupo de represores se quedó en su departamento vigilando a Pedro. “No sé cuándo ellos dejaron la casa, porque mi mamá llegó una semana después y nunca me dijo de haber visto a ningún militar.”

Pedro pasó de la casa de los vecinos a estar a cargo, en guarda, de Julio César Saguier, ex intendente de la dictadura. Saguier se ofreció de garante porque el caso se había judicializado. La ex jueza de Menores de San Isidro Diana Bocaccio de Pincardini no quería darle el niño a la abuela porque decía no tener pruebas para acreditar una y otra identidad. A Saguier se lo dio por los avales que él mismo mostró: “Dijo que era argentino, católico y tenía plata”. Finalmente, Pedro llegó a Uruguay después de noviembre amparado por un expediente que Margarita ahora recuperó y podría ser una prueba para investigar a aquella magistrada: además de la demorada entrega, la jueza otorgó la tenencia amparada por una resolución que incluye una supuesta autorización de Margarita, un dato que no existió.
Publicado por Martha Helena en 10:12

http://capturavidas.blogspot.com/2011/10/el-testimonio-de-margarita-michelini.html

viernes, 28 de octubre de 2011

Procesamientos

El Muerto ||| información alternativa viernes 28 de octubre de 2011 Justicia tarde pero llega El juez Eduardo Pereyra decretó el procesamiento por homicidio muy especialmente agravado del militante Gerardo Alter; además hay pedido de captura por un tercero que se encuentra en Europa Observador, 27.10.2011 La justicia procesó este jueves a dos militares y expidió un pedido de captura a un tercero por el asesinato de Gerardo Alter, ocurrido en agosto de 1973 tras un interrogatorio en el Batallón Florida. Se trata de dos militares, Antonio Gómez Graña y un segundo de apellido Aguirre, por quienes el fiscal Ariel Cancela había pedido pena por coautoría de homicidio muy especialmente agravado, algo que finalmente ratificó el juez Pereyra. Además se estableció un pedido de captura sobre un tercer militar, Hermes Tarigo, quien se encuentra de viaje en Europa. Además de ellos, otro militar argentino tendría que ser indagado, luego que un sobreviviente de la tortura, testigo de la muerte de Alter, identificara un cuarto participante del interrogatorio. Para eso se realizarán tareas de reconocimiento, aunque se cree que ese cuarto militar podría estar ya procesado por otros crímenes. En febrero, los militares indagados admitieron que Alter murió mientras era interrogado en el Batallón Florida, algo significativo porque se trató de la primera vez que se admitió la muerte de un militante en los casos que se indagan por violaciones a los derechos humanos. Si bien los militares no admitieron haber torturado a Alter, señalaron que estaba mal de salud y murió poco después de ser interrogado. Gerardo Alter, argentino e integrante del PRT-­ E.R.P decidió en julio de 1973 trasladarse hacia Uruguay, para proseguir su militancia y coordinación en las filas del MLN­-Tupamaros. El 19 de agosto de 1973, a dos meses de instaurado en Uruguay el golpe de estado, Gerardo Alter fue detenido por efectivos de las Fuerzas Armadas en el cruce de Camino Carrasco y Veracierto, Junto a los compañeros, Jorge Selves y Walter Arteche. Los tres compañeros fueron salvajemente torturados. Horas más tarde, Gerardo Alter y Walter Arteche mueren a causa de los castigos recibidos. El joven argentino tenía 27 años. Hoy los militares indagados por la muerte del militante argentino Gerardo Alter, admitieron que murió mientras era interrogado en el Batallón Florida. Esa situación los compromete y permite concluir que el caso está prácticamente aclarado La prueba los condenó definitivamente. Resulta significativo porque se trata de la primera vez que los militares indagados admiten la muerte de un militante en los casos que se indagan por violaciones a los derechos humanos. Claro que los militares indagados, niegan el haber torturado al joven argentino. Argumentaron según las fuentes noticiosas, “que estaba mal de salud y murió poco después de ser interrogado”. Entre los indagados por este caso también hay un militar en actividad, que aún no ha podido declarar porque reviste el cargo de agregado militar en el exterior. Para recordar: El Batallón Florida de Infantería Nº 1 se había destacado en el año 1972, por ser el principal cuartel, en la lucha contra la “subversión”. También allí se habían desarrollado las famosas conversaciones de la llamada “Tregua”, donde había participado la cúpula del MLN-T excepto Raúl Sendic que no confiaba del resultado. Esos mismos capitanes, militares todos, que habían participado en esas conversaciones; fueron los mismos que durante y posteriormente torturaron salvajemente a los detenidos. Entre ellos estuvo el coronel retirado Luís Maurente, condenado a 20 años de penitenciaría en la causa “Segundo Vuelo” de Automotores Orletti y preso en la cárcel de Domingo Arena. También declararon otros cuatro militares retirados. El sexto militar de la lista, Antranin Ohanesian, no pudo declarar porque se encuentra preso en Argentina por la megacausa Automotores Orletti. El séptimo falleció Y el octavo es el que se encuentra en actividad y que aún no trascendió a la prensa su nombre. La verdad de los hechos: El batallón Florida tiene varios asesinatos en su haber. Allí las torturas recibidas fueron de tal magnitud que los propios vecinos sentían los gritos de horror en aquellos tiempos. Gerardo Alter al igual que Walter Arteche fueron asesinados mediante intensas descargas de electricidad, golpes y submarino. Ambos fueron enterrados en una fosa común en los primeros días hasta que sus familias dieron con su paradero y lograron darle sepultura digna bajo la persecución y amenazas. En octubre de 2009 el Poder Ejecutivo lo excluyó de la ley y se desarchivó el expediente penal. Una pericia médica forense de una junta médica concluyó que Alter “fue golpeado hasta morir”. In Memoriam de Gerardo Alter llegó la Justicia! MARTHA PASSEGGI. reportera-gráfica. Mi blog http://capturavidas.blogspot.com/ http://laaldeamundial.blogspot.com/

jueves, 27 de octubre de 2011

Roslik

Médico militar está declarando en juzgado de Fray Bentos por la muerte de Roslik
Roslik

A esta hora de la tarde, el Dr. Eduardo Saiz está declarando en la Justicia de Fray Bentos por la causa de la muerte del Dr. Vladimir Roslik en el Batallón nro. 9 de esta ciudad el 16 de abril de 1984.

La Jueza, Dra. Libia Pignataro citó a declarar al médico militar y se espera que en los próximos días comparezcan ante la justicia otros tres testigos.

En la jornada de ayer declaró la viuda del Dr. Roslik, Mary Zabalkin.


El Sindicto Médico del Uruguay recuerda el caso en su página web:
http://www.smu.org.uy/publicaciones/noticias/separ99/art3.htm

"La muerte de Vladimir Roslik sucedió en un momento en que la gente empezaba a sentir que había otros posibles destinos. Ese pueblo que esperaba otro tiempo amaneció con la terrible noticia de un médico de San Javier asesinado. Por esa razón, la muerte de Roslik era un campanazo y a su vez un profundo dolor en el pecho de quienes ya tenían la certeza de que la noche negra empezaba a alumbrarse.
Los testimonios y las consideraciones del doctor Roberto Avellanal y del abogado Rodolfo Canabal, figuras destacadas en distintos momentos de la lucha por la redemocratrización del país, sirven para dar un marco histórico-político a la situación de entonces.
por Fernando Beramendi
Foto Dr. Roberto Avellanal
Roberto Avellanal:
La ética en tiempos de crisis

El doctor Roberto Avellanal participó en la dirección del SMU en los momentos de la reorganización del gremio y ha jugado un papel decisivo en la lucha por la verdad y la justicia. A propósito de los hechos que produjeron la muerte de Roslik, así como de la vigencia de la necesidad de la ética médica en tiempos como los que hoy corren expresó:

«Yo diría que el tema de Roslik y la ética médica -sobre Roslik ya se ha hablado mucho y mejor de lo que yo puedo decir- tiene dos vertientes del punto de vista médico.

Por un lado Roslik propiamente dicho y su actitud vital de sacrificio y dedicación a la comunidad y la otra vertiente, contrapuesta y contradictoria, conformada por las graves violaciones no sólo de los derechos humanos, sino de la ética médica que cometieron los médicos que asistieron a su muerte y a su vez la actitud valerosa de otros médicos que supieron descubrir y documentar la verdad».
El fallo del Tribunal (I)

Tribunal de Honor instituido para entender en las cuestiones ético-médicas relativas al caso del fallecimiento del doctor Vladimir Roslik
Montevideo, 23 de octubre de 1984

Vistas las actuaciones recabadas en cumplimiento del cometido que al Tribunal de Honor, instituido por resolución de la Asamblea General de la Federación Médica del Interior del 7 de julio de 1984, le fue dado para entender en las cuestiones ético-médicas relacionadas con el fallecimiento del Dr. Vladimir Roslik;

RESULTANDO:

I. El Consejo Ejecutivo de la Federación Médica del Interior resolvió en sesión del 30.07.84, de acuerdo con lo dispuesto en la Asamblea General precitada, constituir el Tribunal de Honor con los Dres. Gregorio Martirena, Tabaré Caputi y Rodolfo Canabal, el cual sustancialmente tiene el encargo de analizar la conducta del Dr. Eduardo Saiz Pedrini, médico de la Asociación Médica Departamental de Río Negro (AMEDRIN) afiliada a la Federación Médica del Interior, en hechos relacionados con el fallecimiento del Dr. Vladimir Roslik, desde el punto de vista ético-médico.
Roslik y la ética médica
Foto El Dr. Walter García Torres trajo la voz del Colegio de Abogados a la recordación de un hecho, cuyas consecuencias supieron enfrentar con dignidad y lucidez

«El hecho está muy vinculado a todo un período de graves violaciones éticas y de los derechos humanos. Por eso Roslik sigue siendo para nosotros un referente muy importante. Además, a los que vivimos esa época muy de cerca, todavía nos duele.

Yo no quiero transmitirle ese dolor a las nuevas generaciones pero me gustaría que eso formara parte de su acervo cultural. Ese es un aspecto.»

A propósito de las implicancias que rodearon el caso y su vigencia, Avellanal dijo:

«Desde entonces se ha recorrido mucho camino. El caso Roslik sirvió además de detonador de una actitud del cuerpo médico nacional sobre ética médica, como un mojón que conmovió a todos los médicos. La VII Convención tomó el tema de la ética como un tema prioritario y creó el Comité Nacional de Ética Médica que tuvo una destacadísima actuación. Fue el primer organismo de unidad del gremio médico y sirvió para demostrar que es posible crear estructuras de unidad del gremio.

Hoy estos temas siguen desgraciadamente vigentes. Permanentemente nos llega información del exterior sobre graves violaciones de los derechos humanos. Así como también sabemos del sacrificio de muchísimos médicos bajo regímenes dictatoriales en todo el mundo por su propia actividad. En nuestro medio felizmente estamos lejos de eso, aunque no lo olvidamos».
El fallo del Tribunal (II)

II. El Tribunal se declaró constituido el día 2.08.84 y resolvió en sesión de esa fecha: a) recabar documentación sobre el caso, especialmente la relativa a la autopsia realizada por el Dr. Eduardo Saiz, a la realizada en la ciudad de Paysandú, a la extracción de muestras para estudio histológico e informe del Instituto Técnico Forense sobre las mismas, dictamen de los Dres. José Mautone y Rodolfo Soiza sobre los resultados de ambas autopsias e informe histológico, declaración del Dr. Eduardo Saiz ante la Directiva de AMEDRIN, resoluciones de la Federación Médica del Interior (Consejo Ejecutivo y Asamblea); b) en esa misma reunión se resolvió que una vez que se dispusiera de la documentación, se concediera vista al Dr. Eduardo Saiz por el término de cinco días hábiles y perentorios para que articulara su defensa; la notificación se dispuso efectuarla por intermedio de AMEDRIN con entrega de copia de la documentación recabada; c) se resuelve volver a celebrar reunión una vez evacuada la vista conferida al Dr. Saiz o vencido el plazo respectivo sin que lo hubiera hecho; d) se cometió al Dr. Rodolfo Canabal la tarea de remitir al Dr. Saiz la comunicación y documentos en cumplimiento de lo acordado.
La ética hoy

Avellanal se refirió a la situación actual.

«Estamos viviendo ahora otras realidades. El tema de la ética se acentúa en otros aspectos de la actualidad.

La comisión que organizó el homenaje a Roslik y que ha sido transformada en una Comisión de Unidad del gremio médico, está muy preocupada por el tema de la ética de lo cotidiano, del ejercicio común de la profesión. Sin dejar de considerar muy importante el aspecto ético en actividades científicas y médicas que refieren a aspectos particulares como puede ser la concepción artificial, el tema del aborto o la eutanasia que están siempre en la discusión de los médicos y de la gente pero que tienen su ámbito específico dentro del gremio».
El fallo del Tribunal (III)

III. Se agregaron fotocopias de: 1) Acta del Consejo Ejecutivo de la Federación Médica del Interior por la cual se designa al Tribunal; 2) Nota de 5 de setiembre de 1984 de la Federación Médica del Interior por la cual comunica a AMEDRIN la constitución del Tribunal; 3) Declaración de la Federación Médica del Interior del 26 de abril de 1984 ante la muerte del Dr. Vladimir Roslik; 4) Acta Nº 30 de la Asamblea General Extraordinaria de la Federación Médica del Interior; 5) Nota del 5 de julio de 1984 dirigida por el Dr. Eduardo Saiz al Presidente de AMEDRIN por la cual solicita ser recibido por la Comisión Directiva de dicha entidad; 6) Acta de 5 de julio de 1984 correspondiente a la audiencia que AMEDRIN concedió al Dr. Eduardo Saiz; 7) Resolución de 7 de julio de 1984 de la Federación Médica del Interior relacionada con el fallecimiento del Dr. Vladimir Roslik; 8) Nota de AMEDRIN al Dr. Eduardo Saiz por la cual se le comunica resolución de dicha entidad del 12 de julio de 1984 en función de lo resuelto por la Federación Médica del Interior; 9) Nota de la Federación Médica del Interior al Dr. Eduardo Saiz por la cual se le comunica la constitución del Tribunal que integran los Dres. Rodolfo Canabal, Tabaré Caputi y Gregorio Martirena; 10) Acta de fecha 25 de abril de 1984 suscrita por los Dres. Aníbal Juan Mojoli, Eduardo Laluz, Fernando Burjel, Adolfo Montauban, Jorge Burjel, Gonzalo Zuasti y Eduardo Saiz relativa a la exhumación del cuerpo del Dr. Vladimir Roslik para la extracción de algunas muestras; 11) Nota de 25 de abril de 1984 por la cual el Dr. Jojoli comunica al Dr. Fernando Burjel que ha sido designado veedor de la exhumación del cuerpo del Dr. Vladimir Roslik, para la operación a que refiere el numeral precedente; 12) Informe del Dr. Fernando Burjel de lo actuado en la exhumación a que refiere el numeral 10; 13) Acta de conocimiento por la cual se da cuenta de la autorización para practicar la autopsia al cuerpo del Dr. Vladimir Roslik y acta de la autopsia practicada por el Dr. Eduardo Saiz; 14) Acta de la segunda autopsia practicada en Paysandú al cuerpo del Dr. Vladimir Roslik suscrita por los Dres. Adolfo Montauban, Gonzalo Zuasti y Aníbal Juan Mojoli; 15) Estudio de los signos autópsicos de ambas autopsias suscrito por el Dr. Eduardo Saiz Pedrini; 16) Informe de los Dres. Montauban, Zuasti y Mojoli expedido a solicitud del Juzgado Militar que entendió en el caso sobre algunos puntos consultados; 17) Informe sobre estudio histológico practicado por el Instituto Técnico Forense sobre las muestras extraídas al cuerpo del Dr. Vladimir Roslik, suscrito por el Dr. Carlos Pizarosa; 18) Resolución designando peritos a los Dres. José Mautone y Rodolfo Soiza para informar sobre las causas del fallecimiento del Dr. Vladimir Roslik: si se trata de caso fatal producido por una sola causa o si actuaron varios factores determinantes; determinación de los síntomas o signos externos e internos observados que avala la conclusión pericial, fundamento de la conexión de los síntomas verificados con la interpretación dada al motivo de la muerte y toda otra consideración que a juicio de los facultativos sirva para esclarecer lo acaecido; 19) Informe producido por los Dres. José Mautone y Rodolfo Soiza. Los documentos relativos a las autopsias, extracción de muestras, estudio de signos autópsicos, e informe de los Dres. Mautone y Soiza (Nos. 13 a 19) fueron recibidos del letrado patrocinante de la viuda del Dr. Roslik y proceden de grabación realizada directamente del respectivo expediente; los relativos a la declaración del Dr. Eduardo Saiz fueron recibidos de AMEDRIN; el acta de 25.4.84 (N 10), la nota de 25.4.84 (N 11) y el informe del Dr. Fernando Burjel (N 12) fueron suministrados en fotocopia por el Dr. Fernando Burjel.
La ética y lo cotidiano
Foto Mary y Valery, acompañados de los Dres. Macedo y Mogni, contemplan las distinciones recibidas. Algo más que un símbolo: un homenaje a la vida

El valor del comportamiento cotidiano estuvo presente en las palabras del Dr. Avellanal: «Yo lo veo en el ejercicio normal, habitual, de la profesión, en la relación médico-paciente, en la relación intermédica, en la utilización de los recursos de la salud, en la utilización de toda la parafernalia técnica, es decir, en lo que hacen todos los días los médicos, desde el médico general al cirujano, pasando por cualquier especialista. Ahí hay un deterioro de lo que fue tradicionalmente la conducta de los médicos en Uruguay, que nos preocupa. Yo creo, de todos modos, sin una confirmación estadística, sin estudios sociológicos profundos, que la mayoría de los médicos tiene una conducta ética muy adecuada, pero hay desviaciones, desviaciones que nos preocupan mucho».
El fallo del Tribunal (IV)

II. Se dio vista al doctor Eduardo Saiz de la documentación recabada, con remisión de la nota y de copia de dicha documentación, todo lo cual fue recibido por el Dr. Saiz el 15 de octubre de 1984 a la hora 16.30 por intermedio de AMEDRIN (Fs. 42/43).
Ética y comunicación

La ética médica atraviesa hoy varios temas: el desarrollo tecnológico, los medios de comunicación, etcétera.

«El tema de la ética médica y lo cotidiano tiene mucho contacto con esto.

Hay cosas que ayudan a prestigiar a los médicos como es su acción solidaria y otras que ayudan a desprestigiarlos como es cuando notoriamente predomina una visión mercantilista. Tal el ejemplo que usted propone del tema de publicación y salud.

Cuando un médico participa en los medios de comunicación para educar sobre salud, para mejorar aspectos sanitarios de la población, creemos que está dentro de uno de los roles que tiene, pero si le agrega, a veces entre paréntesis, algo que es propaganda personal, eso está totalmente reñido con la ética. Eso de estar informando, educando y terminar con el teléfono y la dirección del consultorio es éticamente reprobable. En todo el mundo. No se debe utilizar los espacios de comunicación social para burdo beneficio propio.

El uso de la tecnología es otro tema de la ética pero ahí ya entramos en un campo mucho más complejo que es el de economía y salud, pero es un tema que se escapa de los límites de esta nota. El otro aspecto que a mí me preocupa mucho es el grave deterioro que tiene en nuestra sociedad la relación intermédica, que tiene un efecto directo e importante sobre la salud de la gente, por lo que pasa a un primer plano.

Me voy a referir al tema de la interconsulta. Los médicos hoy fuera de los hospitales no se reúnen para cambiar ideas sobre sus pacientes comunes, para discutir una conducta, revisar un diagnóstico o ajustar una terapéutica, a veces apenas se escriben, no es aceptable el pretexto de que es la forma de trabajo médico la que ha generado esto, y mucho menos que suceda en casi el 100% de las consultas.

No es aceptable que los médicos no hayan luchado para tener un espacio de discusión con otros colegas para analizar los pacientes que tienen en común. Si los pacientes supieran que los médicos que están decidiendo conductas importantísimas para ellos no se ven ni se hablan, y a veces ni se escriben, se pegarían el susto que tienen el derecho a pegarse.

Este es el tema de la realidad cotidiana, que es lamentable y forma parte de la ética médica. Es un ejemplo de conductas médicas que inciden sobra la salud de la población y que atentan además sobre su autorrespeto.
Foto El Dr. Barrett Díaz, integrante del Comité Ejecutivo del SMU, homenajea al Dr. Rodolfo Canabal

Otro tema que se relaciona con la conducta médica es el de los reclamos jurídicos contra los médicos. Yo creo que el 90% de estos conflictos deriva de una mala relación médico-paciente. Y esa relación entra en el campo de la ética, porque hace a principios básicos del ejercicio de la profesión. El médico tiene la obligación de tener conocimiento de lo que hace, pero tiene otras dos obligaciones que están casi en el mismo plano. Una es escuchar al paciente y la otra es explicarle claramente su problema y hacerlo participar de su solución. No es aceptable la disculpa de que no hay tiempo por la forma en que se debe ejercer la medicina. Es una obligación prioritaria. Se cae entonces, por ejemplo, en lo que se ha mal llamado 'paternalismo médico', pero que funciona como la dictadura del médico: 'tome tal cosa', 'haga tal cosa', sin explicar y sin escuchar. Buena parte del tiempo del médico, toda la que sea necesaria, tiene que estar reservada a escuchar, a explicar. Ese es un hecho fundamental en el ejercicio de la profesión, si no, no se está ejerciendo correctamente».
El fallo del Tribunal (V)

II. El Dr. Eduardo Saiz no evacuó la vista que le fue conferida. El Tribunal fue informado por el abogado patrocinante del Dr. Eduardo Saiz que éste no se sometería al mismo por decisión propia, y además porque, en su carácter de médico dependiente de la organización militar, recibió orden de sus jerarcas en tal sentido.
Los temas de hoy

«En los temas como la eutanasia, el aborto, la fertilización asistida, hay colegas que se dedican al estudio de sus consideraciones éticas. Pero no son temas que habitualmente los médicos profundicen mucho más que el resto de la población, salvo tal vez el tema de la eutanasia.

Los otros son temas de especialistas y son muy complejos (como el del aborto, en el cual inciden posturas filosóficas, factores culturales) y se hace muy difícil tomar posturas colectivas. Cualquiera sea la postura que quiera tomarse sobre el aborto nos vamos a encontrar con varias visiones sobre el tema en expresión de la libertad de conciencia, pero no es un tema que esté maduro. Yo incluso no lo tengo maduro y muchas veces lo soslayo. Y creo que es un problema al que hay que hincarle el diente».
El fallo del Tribunal (VI)

RESULTANDO:

En concepto del Tribunal son dos los aspectos fundamentales que deben ser analizados para la determinación de la conducta ética en el plano de la actuación médica del Dr. Saiz en el caso: a) la determinación de si por su actividad dentro de la unidad militar en la cual cumple servicios profesionales, pudo haber incurrido, durante las horas de detención del Dr. Roslik, en alguna de las infracciones que los instrumentos internacionales determinan para la actuación médica, en protección de quienes se hallen sometidos a cualquier forma de detención o prisión, contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas A/RES/17/194, 9 de marzo de 1983 y Anexo que contiene los «Principios de ética médica aplicables a la función del personal de salud, especialmente los médicos, en la protección de personas presas y detenidas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes», aprobado el 19 de diciembre de 1982; b) análisis de su actuación al practicar la primera autopsia al cuerpo del Dr. Roslik.
Cicatrices

La charla vuelve sobre el tema Roslik y las heridas que aún no están curadas y pasarán abiertas al nuevo siglo: «El tema de los derechos humanos debe formar parte de la angustia existencial de este siglo. Es un tema tan grave y violento que se abuse del ser humano de la forma que sea, que tiene que remover todas las conciencias. Las heridas que quedaron abiertas y supurando de la dictadura no han cerrado y no pueden cerrarse por ley, son además permanentemente recordadas por lo que está pasando en el mundo.

Con la globalización de las comunicaciones y con la información que llega de todos lados uno ve que el maltrato infantil, el maltrato a la mujer, las torturas, son hechos terribles que se siguen verificando.

Yo recibo y transmito información sobre torturas en diversas partes del mundo. No hay mes que no llegue algún comunicado de la Federación Médica Mundial denunciando maltratos y graves violaciones de los DDHH en muchos lados y pidiendo la solidaridad de los médicos».?
RODOLFO CANABAL:
JURISTA Y HOMBRE

El Dr. Rodolfo Canabal es un reconocido abogado y jurista. Integra la Confederación Latinoamericana de Profesionales Universitarios en la Comisión Mercosur, creada para contribuir al estudio de la movilidad profesional en la región. En las épocas oscuras asumió una actitud muy clara en relación con las violaciones a los derechos humanos:

«Yo integré el Tribunal de Honor instituido para entender en las cuestiones ético-médicas relativas al caso del fallecimiento del Dr. Vladimir Roslik que formó la Federación Médica del Interior, que entendió en el caso del Dr. Saiz y que reunió una amplísima documentación.

Yo recuerdo que el Dr. Roslik falleció en la semana de Turismo del año 84 y que a partir de ese hecho, la Comisión Uruguaya para los Derechos Humanos que yo integraba, tuvo una intervención importante y se preocupó mucho por el tema.

Recuerdo que nos entrevistamos con la señora de Roslik y hubo una reunión esa misma semana para tratar ese tema que nos parecía muy trascendente».
El fallo del Tribunal (VII)

I. Con respecto al primer punto: emerge de sus declaraciones que el Dr. Saiz revisó al Dr. Roslik a la hora 8, después que había entrado en la unidad, y que su estado era «bueno, no había patología alguna»; lo vio nuevamente al mediodía y por tercera vez a la hora 20; expresó que no es habitual que un detenido sano sea visto por el médico de la unidad tres veces durante el día, pero agregó que ello le fue ordenado; que el estado era bueno a la hora 20 cuando lo vio por última vez, que no le dijo que estuvieran torturando y que no presenció el interrogatorio.

Si se tiene en cuenta que en el caso se ordenó al Dr. Saiz la realización de tres revisaciones después de la internación, que ello no es habitual, que el Dr. Roslik, como se desprende de la información técnica recabada, falleció en la unidad antes de las veinticuatro horas de ingresar a ella, que su muerte fue violenta multicausal, se dan presunciones en el sentido de que pudo darse la violación de los principios de ética médica que imponen, al personal médico encargado de la atención médica de personas presas o detenidas «brindar protección a la salud física y mental de dichas personas», y que vedan certificar o participar en la certificación, de que la persona presa o detenida se encuentra en condiciones de recibir cualquier forma de tratamiento o castigo que pueda influir desfavorablemente en su salud física y mental». No obstante, el Tribunal considera que tales presunciones no alcanzan a adquirir el grado de plena prueba en el caso.
La base de la prueba
Foto Los Dres. Uruguay Russi y Francisco Reyes, de FEMI, presentes en la memoria
y el homenaje

«Posteriormente, me acuerdo que la FEMI había decidido formar un tribunal de honor para juzgar la conducta ética de quien había hecho la primera autopsia. Era el Dr. Saiz, médico integrante de una de las entidades de la FEMI, en Río Negro. El tribunal estaba conformado por dos médicos, Tabaré Caputi y Gregorio Martirena, y yo. Analizamos toda la enorme documentación, incluso la que estaba en la jurisdicción militar.

Se hizo la autopsia en Fray Bentos, luego una exhumación del cuerpo, después una nueva autopsia en la ciudad de Paysandú y se hicieron estudios histológicos y con motivo de eso se llegó a la conclusión de que no era favorable al doctor que hizo la primera.

Los propios especialistas de la organización militar emitieron dictámenes confirmatorios y sirvieron de base al Tribunal».
El fallo del Tribunal (VIII)

II. Con respecto al segundo punto: emerge en cambio de los antecedentes, que las comprobaciones de la segunda autopsia, corroboradas técnicamente por el dictamen de los Dres. Mautone y Soiza, no se ajustan a lo consignado en el documento respectivo sobre los resultados observados por el Dr. Saiz en la primera autopsia, en cuanto: a) no informó de la existencia en el cuerpo del Dr. Roslik de signos de haber estado sometido a violencias físicas externas que se correspondan con comprobaciones en zonas internas; b) tampoco dio cuenta de la existencia en el sector bronquial de una sustancia líquida mezclada con agua, similar a la encontrada en el estómago, profundamente introducida; c) ambos hechos, omitidos en el documento expedido, no son compatibles con su afirmación de que la muerte se produjo «sin violencia».
Momentos difíciles

«Fueron momentos difíciles en un proceso, por fortuna, de reinstitucionalización. El fallo con referencia a Roslik fue en octubre del 84, un mes antes de las elecciones. Si bien se estaba aún dentro del proceso del régimen dictatorial, ya se estaba en la etapa terminal y había bastante libertad de expresión. Por supuesto que había controles, especialmente ese año y el anterior, pero todo lo referente a este hecho salió bastante a la luz».
El fallo del Tribunal (IX)

Ante lo que resulta de la confrontación de dichos documentos y conclusiones, el Tribunal considera que al proceder a realizar la autopsia y a informar sobre ella, el Dr. Saiz omitió dar cuenta de hechos de fundamental trascendencia para explicar las causas de la muerte (que es la finalidad de la autopsia) y que se comprobaron en la segunda autopsia. En consecuencia, como técnico médico, violó un deber ético inexcusable que le impone dar cuenta cabal y veraz de todas las lesiones que pudiera presentar el cuerpo, y agotar la investigación de las causas de la muerte. Si se tiene en cuenta que las comprobaciones de la segunda autopsia, corroboradas por la interpretación técnica del dictamen de los Dres. Mautone y Soiza, dan cuenta de una «muerte violenta multicausal» y ello se confronta con la afirmación de la primera autopsia en el sentido de que el caso fue «sin violencia» resulta claramente confirmada la conclusión precedente. La discordancia entre ambas autopsias, rebasa claramente lo que pudiera atribuirse a error derivado de ausencia de especialización.
Los derechos ante el autoritarismo

«El Dr. Saiz no quiso tomar vistas de las actuaciones y una de las explicaciones que dio su abogado era que la autoridad de la cual dependía había indicado que no correspondía. Recuerdo una coincidencia: en ese momento yo estaba ejerciendo la defensa de Ferreira Aldunate que estaba procesado y preso en Trinidad.

Me acuerdo perfectamente que cuando fui a Fray Bentos, citado al Juzgado Letrado por el mismo caso, en esos días a Ferreira le habían prohibido las visitas, con argumentos inválidos. Se hizo un planteamiento ante la Suprema Corte de Justicia, que entonces tenía el asunto bajo su jurisdicción y que dispuso restablecer el derecho que al detenido correspondía. Y fueron toda una serie de hechos que revelaban que si bien estábamos en la reinstitucionalización del país, se daban situaciones de autoritarismo.
Foto El Dr. Hugo Rodríguez, vicepresidente del SMU, va al encuentro del Dr. Enrique Echeverría, integrante del Colegio de Abogados

El problema de ese momento era que el régimen de facto ejercía poderes absolutos y dentro de la jurisdicción militar el derecho de defensa estaba muy limitado. Y era evidente que quienes actuaban profesionalmente estaban sometidos a tremendas presiones. Los que actuaban con independencia profesional corrían serios riesgos no sólo de perder sus cargos sino de verse sometidos a situaciones muy graves.

Fue muy importante la VII Convención Médica, que formó la Comisión Nacional de Ética Médica que después juzgó un montón de casos. Algunos de ellos con condenas y otros se mandaron archivar porque no se probó que hubiera pruebas suficientes.

Los casos de condena eran aquellos en que realmente había pruebas, no se podía habilitar condenas por convicción.

La comisión actuó muy severamente en cuanto a las pruebas y en cuanto a la aplicación de las sanciones en aquellos casos comprobados. Y eso se hizo durante dos o tres años.

La comisión se constituyó en el 84 y terminó su actuación en el 90. Era para discutir la actuación de los médicos militares en todo ese período y creo que fue importante.

Es necesario destacar que hubo muchos que se jugaron.

Yo tuve muchos casos en la jurisdicción militar, a pesar de que allí había muchas limitaciones para el ejercicio de la defensa, pero yo entendía que cuando había un procesado en esa jurisdicción había que hacer el mayor esfuerzo, aun con limitaciones, porque siempre algo se podía conseguir y era preferible eso a que no se hiciera el esfuerzo.

En general prevalece un normal concepto de la ética médica. Lo grave en aquel momento fue la presión de los poderes que no tenían freno».
El fallo del Tribunal (X)

POR LOS FUNDAMENTOS EXPUESTOS, el Tribunal, en cumplimiento del cometido que le confió la Asamblea General de la Federación Médica del Interior, DECLARA: que la conducta del doctor EDUARDO SAIZ PEDRINI en los hechos relacionados con el fallecimiento del Dr. Vladimir Roslik no se ajustó a los principios éticos que debieron regular su intervención como médico.

Tabaré Caputi
Gregorio Martirena
Rodolfo Canabal


El acta de la infamia En la ciudad de San Javier, a los 25 días del mes de Abril de 1984, los abajo firmantes, Dres. Crio. P.T. Aníbal Juan Mojoli, Oficial Sub-Ayudante Adolfo Montauban, Médico Sup. de Servicio Público, Gonzalo Zuasti, Médicos de Sanidad Policial de Paysandú, en presencia de los Dres. Tte. 2º Médico, Eduardo Saiz, Tte. 2º Médico Eduardo Laluz, y Dres. Jorge y Fernando Burjel, nominados estos dos últimos como veedores por la familia del extinto Dr. Vladimir Roslik, por orden del Sr. Juez Militar de Instrucción de 5º Turno, Cnel. Carmelo M. Bentancur, se constituyeron a la hora 16:15 del día de la fecha, en el Cementerio Local, a efectos de proceder a la exhumación del cuerpo de Vladimir Roslik. A tales efectos, en presencia de todos los nombrados precedentemente, se procedió a destapiar la tumba, extraer el ataúd y luego sacada la tapa del mismo y cortadas las suturas, se tomaron trozos del lóbulo derecho del hígado, ambos pulmones, ambos riñones y corazón. A pedido del Dr. Fernando Burjel se buscó el bazo, no pudiendo identificarse macroscópicamente el mismo. Hecho que los Dres. Mojoli, Montauban, Zuasti y Saiz, es debido a que la lisis post-mortem del mismo es más rápida que la de los demás órganos. Hecho esto, se procedió a labrar la presente acta y lacrar una caja de cartón, que contiene cinco frascos de vidrio con tapa, con formol al 10% como agente fijador, y que contienen a su vez el material para estudio extraído del cadáver.

Una vez firmada el acta y lacrada la caja, esta última es entregada al Dr. Aníbal Mojoli, a efectos de que éste la haga llegar al Instituto Técnico Forense, de acuerdo a lo así dispuesto por el Sr. Juez Militar de Instrucción de 5º Turno.

De esta acta se realizaron un original y tres copias.

Dr. Aníbal Juan Mojoli
Dr. Eduardo Laluz
Dr. Fernando Burjel
Dr. Adolfo Montauban
Dr. Jorge Burjel
Dr. Gonzalo Zuasti
Dr. Eduardo Saiz

domingo, 23 de octubre de 2011

Infanteria 14 encontraron restos humanos

Editorial Martha Helena.
reportera-gráfica

ELLOS salen a la superficie…

Una noticia prevista para estas fechas. -Encontraron restos humanos-.

En la trinchera 208 del batallón de infantería 14 en la localidad de Toledo

La operación zanahoria se vuelve a confirmar una vez más.

Casi al borde de los plazos de prescripción de las causas, nos dan esta noticia que

genera sentimientos de alegría y tristeza.

Alegría porque Ellos vuelven, salen de la tierra entre las manos de los investigadores: la mayoría jóvenes.

El entierro y desentierro…trayendo la verdad oculta entre sus huesos maltratados, mutilados, silenciados por décadas. Cal, cemento y piedra sobre piedra.

Así lo dejaron los agentes del estado, ocultando el crimen.

Está a la espera… para que le devuelvan su identidad y poder reencontrarse con los suyos y nosotros.

Y vuelto a la tierra luego, de rendirle el homenaje merecido. Darle la bienvenida entre el mundo de los vivos para que regrese una vez más, al mundo de los muertos.

Esta vez con su nombre y su historia de luchador como legado.

Estemos en “vigilia” para recibirlo.

La Asociación de Madres y Familiares de Detenidos-Desaparecidos fue citada para hoy día sábado, a trasladarse al batallón 14 de Toledo.

Una larga e interminable espera tuvimos a las 8 de la mañana frente a presidencia, lugar de la cita.

Allí reunidos fueron llegando, familiares, hijos y madres con sus bastones y su larga angustia a cuesta de tantos años.

Entramos a ese lugar agreste, y oculto. Pisando ramas y huellas del pasado.

Y allí estaba…. detrás de las cintas amarillas de –pare- y debajo de una gran fosa descubierta mirando el sol naciente.

Su zapato asoma…. parece enorme… quizás, es posible que sea de un hombre-compañero…Se me ocurre en mis adentros que dice -acá estoy…y yo sigo disparando fotos como intentando decirle ya no más pactos secretos compañero, el registro quedará como un saber del aborrecible pasado que vivimos.

En silencio profundo, conmovedor nos reunimos todos a su alrededor. Preguntas y más preguntas en cada interior de cada corazón ¿quien será, puede ser mi hijo?…. lo piensan las madres o mi hermano o quizás mi padre…

Los hijos se mantenían juntos observando la escena aún inconclusa.

Seguiremos esperando y buscando, por él y por todas/os los que faltan.

Por Verdad y Justicia.

Publicado por Martha Helena en 19:13

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