Radio Contacto sur
jueves, 11 de abril de 2013
Carta desde Paysandu
Queridos compañeros
es muy sabido la medida que tomo nuestro Gobierno, de cero kilo en paso de fronteras(eso representa que no puede haver trasiego de mercaderia, contrabandear o bagayear) a lo que nuestro compañero Lorenzo esta muy comprometido con dicha medida.
Nosotros que tenemo un puente que nos une con Argentina, vivimos esa medida muy de cerca, justamente ayer fue un tema que tratamos en la reunion de nuestro grupo.
Ya hay movilizaciones de los bagayeros, cortando 15 minutos en cada hora, no dejando pasar vehiculo alguno, me imagino lo que sera Salto, ya que creo que son mas violentos que los de mi ciudad.
Ya hablaron con nuestro presidente del FA Fleitas, y quedo en intercedir, para que unos cuantos bagayeros (identificados) pudieran pasar mercaderia, gente que se cree que es impresindible el cruce para subsistir.
No creo que aparezcan esas personas, ya que como se lo dije a Rafael la ultima ves que visito nuestra ciudad, estas personas son beneficiadas por el Pimes,
Como tambien le dije, que la mayoria de los bagayeros son personas con un muy buen pasar, autos modernos y practicamente uno por cada integrante de la familia; a lo que yo le dije que seria importante investigarlos y ver "como se las arreglan" para justificar tantos gastos.
Ahora bien, ahora esta la incognita, se dice " es una medida muy drastica y anti-popular, perjudica a los mas necesitados", palabras mas palabras menos, pero es una medida que ya se tomo, y creo yo que no se puede dar marcha atras.
Para mi modesta manera de ver las cosas, aca hay una sola salida, que lo de cero kilo, sea parejo para todos, que tampoco entre mercaderia por el rio e inclusive por el puente "coimeando" a los funcionarios de turno.
Aca hay que ser drasticos, que la poblacion vea que la medida es para todos, que los bagayeros grandes, tampoco tengan mercaderia de contrabando, y si las tienen (no importa que sea de stock anterior) hallarnarlos y descomizar esa mercaderia tambien.
Ahi veran, que la medida no sera anti-popular, la gente la tomara como una medida ejemplar, que hasta este momento nadie se animo hacerlo, se que es muy dificil y peligroso hacerlo, pero eso es porque los partidos tradicionales dejaron que esta gente se capitalizara e hiciera fuerte y organizada, con gente violenta a su lado, y hasta ellos mismos ya que pertenecen a barrios pobres muchos de ellos criados en la calle.
Ahora bien, si nosotros comenzamos con autorizar que algunos si puedan entrar mercaderia de contrabando, la medida pierde su peso, ya que no se justifica, si es cero kilo, lo es para todo el mundo.
Y si dejamos sin efecto dicha medida, damos la razon a la poblacion, que esta gente (los contrabandistas grandes) tienen mucho poder, ya sea por su capital o por lo violentos que son, y ahi le dariamos poder, y se sentirian muy fuertes, que esta zona la dominan ellos y no el Gobierno.
Se que es dificilisimo tomar las medidas que dijo mas arriba, pero una ves que salis a la pista, no te queda otra que bailar, de lo contrario quedas regalado.
Lo otro que terminaria de una ves por todas con este problema que cada ves se da mas seguido, es legislar para que haiga una verdadera integracion entre ciudades fronterizas de los dos paises, como ya hay muchos ejemplos en el mundo, muchas veces ciudades que implican a mas de dos paises.
Esa es mi humilde opinion, particular, que la quise manifestar a los demas compañeros del grupo.
PD.
Aca existe lo que los lugareños le llamamos el baga shoping, que se encuentr enfrente a la terminal de omnibus, donde en mas de una cuadra se encuentran los bagayeros, bendiendo libremente todo el contrabando que ellos cruzan (mas del 50% de los que atienden ahi son empleados de los grandes contrabandistas) ahi ves sus autos nuevos.
En 18 de Julio se habian instalado muchos bagayeros en las veredas, muchos enfrente a comercios, comerciantes que los denunciaron a la justicia, el juez dicto una orden de que dichos bagayeros debian ser retirados por la fuerza publica de esos lugares.
Nuestro Intendente de turno (partido nacional) no tuvo mejor idea, que hacerles kioscos enfrente del baga shoping; es de eso que la gente de mi ciudad ya esta cansada, que se les de todo a esta gente, la mayoria de mal vivir y poco apego al travajo.
Ademas de estos puestos, existen ( almenos que yo conozca) 3 mas tipo La Salada en Bs. As. la mayoria de lo que alli se vende es de contrabando o de dudosa procedencia.
Y si nos detenemos los productos que venden esta gente, podremos sacar en cuenta que la gran mayoria de los habitantes de Paysandu van a comprar su comestibles a Colon, ya que esta gente vende ropa y otros productos, muy pocos venden comestibles.
Eso si, la gran mayoria de los almacenes bagayean comestibles que luego lo venden en su comercio, como el cigarrillo por ejemplo, que lo compran directo aca del Free Shop, sin siquiera cruzar el puente como deberia ser por ley.
D.S.A
miércoles, 10 de abril de 2013
Campaña contra la explotacion sexual adolecente
INAU, CONAPEES Y UNICEF LANZARON CAMPAÑA CONTRA LA EXPLOTACIÓN SEXUAL
COMERCIAL DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Luis Purtscher, presidente del CONAPEES; Jorge Ferrando, vicepresidente de INAU y Egidio Crotti, representante de UNICEF en Uruguay, durante la presentación de la campaña No hay Excusas.
El martes 9 de abril, a las 12:00 horas, INAU, UNICEF y CONAPEES presentaron en la Sala de Prensa de la Torre Ejecutiva la campaña No hay excusas, orientada a desnaturalizar el fenómeno de la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes y posicionarlo como problema en la agenda pública. El evento fue presidido por Jorge Ferrando, vicepresidente de INAU, Egidio Crotti, representante de UNICEF en Uruguay y Luis Purtscher, presidente del CONAPEES.
La explotación sexual comercial infantil es una flagrante violación de Derechos Humanos, una forma de violencia sexual hacia niños, niñas y adolescentes. Ocurre cuando un grupo de personas o una persona involucra a niños, niñas o adolescentes en actos sexuales para satisfacción propia o de otras personas a cambio de cualquier tipo de beneficio, dinero, especias, protección o regalos. Los niños, niñas y adolescentes explotados sexualmente son víctimas, personas cosificadas, reducidas a objetos de consumo, a mercancías puestas en venta a instancias de su situación de vulnerabilidad. Es inadmisible considerar la posibilidad de consentimiento o responsabilidad por parte de las víctimas, ya que los niños, niñas y adolescentes sometidos a situaciones de explotación no se prostituyen sino que son prostituidos.
En Uruguay la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes existe y constituye un delito penado legalmente por la ley N° 17.815. Esta ley condena la fabricación, producción, comercialización o difusión de material pornográfico y la facilitación de su comercio y difusión; la retribución o promesa de retribución a menores de edad para que realicen actos sexuales o eróticos de cualquier tipo; la contribución a la explotación sexual y el tráfico de personas menores de edad. De esta manera la ley prevé una sanción no solamente para los proxenetas que someten a los niños, niñas o adolescentes a la prostitución, sino también para cualquier persona que mantenga relaciones sexuales con niños, niñas y adolescentes.
Egidio Crotti, representante de UNICEF en Uruguay, explicó que “las víctimas de explotación sexual comercial son niños, niñas y adolescentes que tienen ya una trayectoria de negación de sus derechos básicos. Como sociedad no hemos sido capaces de acompañarlos para que tengan un desarrollo conforme a sus potencialidades y debemos hacernos cargo para poder permitirles una restitución de sus derechos y tener un proyecto de vida que no sea basado en la explotación”.
No hay excusas es una campaña que procura dar visibilidad a esta problemática social y poner la responsabilidad en los adultos que son los verdaderos responsables de que estas conductas se sigan reproduciendo, bien sea desde la promoción, el consumo, la indiferencia o la no reprobación de la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes. Jorge Ferrando argumentó que “una campaña con estas características era un paso que teníamos que dar porque una de las principales barreras que encontramos en la línea de ir erradicando la explotación sexual está en la naturalización que como sociedad se sigue haciendo respecto a estas situaciones”.
La campaña se sostiene mediante dos líneas de comunicación, independientes pero complementarias. Una línea de comunicación con un mensaje que informa a la sociedad sobre este problema, y busca desnaturalizar el fenómeno, mostrar la vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes y colocar la responsabilidad en los adultos.
La otra línea de comunicación, apela a generar conciencia en los potenciales “clientes” de su rol de explotadores al pagar por mantener relaciones sexuales con niños, niñas y adolescentes. Estos mensajes tienen el objetivo de desarticular los mitos en torno al fenómeno, invalidar los argumentos que utilizan como justificación las personas que tienen sexo con niños, estableciendo límites de forma directa mediante la información de la existencia de una ley que penaliza el acto. El desconocimiento de la edad, la vestimenta o la apariencia del niño, niña o adolescente en cuestión, no son argumentos válidos para justificar estos comportamientos.
Purtscher señaló que “esta campaña es una pequeña batalla que nos permitirá llegar a una ley integral sobre este tema, generar más y mejores dispositivos de atención y lograr mejores espacios para garantir los derechos de niños, niñas y adolescentes”.
Durante un mes, la campaña saldrá a través de distintas plataformas y medios que han colaborado para difundir estos mensajes. INAU, UNICEF y CONAPEES, agradecen a estas empresas por el apoyo recibido y a los medios de comunicación por su aporte a la difusión de esta campaña.
Para saber más de la problemática y de la campaña, visite www.nohayexcusas.com.uy
Para más información:
María Paz Mangado
prensa@unicef.org
Cel 099 782 858
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Acerca de INAU
El Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay es el órgano rector de políticas destinadas a promover, proteger o restituir los derechos de niños, niñas y adolescentes, y articulador de un Sistema Nacional de Infancia en el marco de la Doctrina de la Protección Integral. Tiene como cometido garantizar el ejercicio efectivo de la ciudadanía todos los niños, niñas y adolescentes del Uruguay, como corresponde a su calidad de sujeto pleno de derecho.
Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja en 190 países y territorios para ayudar a los niños a sobrevivir y a desarrollarse desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas para los países en desarrollo, UNICEF apoya la salud y nutrición, agua y saneamiento adecuados, educación básica de calidad para todos los niños y niñas, y la protección de los niños contra la violencia, la explotación y el SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos. Para obtener más información sobre UNICEF y su labor visite: www.unicef.org.
Acerca de CONAPEES
El CONAPEES (Comité Nacional para la Erradicación de la Explotación Sexual Comercial y No Comercial de la Niñez y la Adolescencia), es un órgano colegiado intersectorial cuyo objetivo primordial es planificar y proponer una política de carácter público y de diseño focalizado en el área de la explotación sexual de la niñez y la adolescencia. Fue creado en el año 2004 por decreto presidencial y funciona en la órbita del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay quien ejerce la presidencia y la secretaría administrativa.


sábado, 6 de abril de 2013
Con Nuestra América: Centroamérica en la mira de los Estados Unidos
Centroamérica en la mira de los Estados Unidos
La seguridad puesta en entredicho por el narcotráfico y el crimen organizado es la excusa para que los Estados Unidos sigan manteniendo su presencia militar y policial en la región. La articulan con lo que ya han podido construir en México y Colombia, que cada vez se integran más a estos esfuerzos, constituyendo un verdadero cinturón de seguridad.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
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| Seguridad nacional y control: los objetivos de Obama en su gira a Centroamérica. |
¿Por qué visita Barack Obama a la pequeña Centroamérica, una región con la que los Estados Unidos tienen un intercambio comercial que para ellos es insignificante, que no forma parte de ninguno de los bloques de poder mundial y que es visto, en la misma Latinoamérica, como una región marginal a la que a veces se le escamotea, incluso, su pertenencia a la comunidad latinoamericana?
La visita porque Centroamérica forma parte, en la doctrina de la seguridad nacional norteamericana, del primer círculo para su defensa estratégica, junto con México y el Caribe, y esto implica la necesidad de mantenerla bajo su férreo control, como lo han demostrado a través de la historia.
El primer punto que siempre ha interesado a los norteamericanos es el de la seguridad; es decir, el de su seguridad. El tema vuelve a salir en la agenda a tratar en la próxima visita del presidente norteamericano a Costa Rica, en donde piensa entrevistarse con los presidentes del resto de Centroamérica, y adquiere las connotaciones de la coyuntura actual: se trata de la seguridad asociada al narcotráfico y al crimen organizado.
Pero el tema de la seguridad siempre ha estado en la agenda norteamericana para la región, no es algo nuevo. Para los Estados Unidos, es de vital importancia tener el control de una región en donde existen dos canales interoceánicos, uno real y otro virtual, el de Panamá y el de Nicaragua.
Desde el siglo XIX, cuando Nicaragua aparecía como el lugar en donde existían más posibilidades para construir el canal, los Estados Unidos pusieron sus ojos sobre este país. En 1855, una gavilla de bandoleros, aupados por la convicción mesiánica del destino manifiesto, lo invadieron bajo la dirección de William Walker -quien antes había intentado separar Sonora y Baja California de México para luego agregarlas a la unión americana-, y pusieron en pie de guerra a todas las naciones centroamericanas.
Luego, a inicios del siglo XX, tuvieron una participación abierta en el desgajamiento de Panamá de Colombia, con el fin expreso de construir en ese nuevo país el Canal de Panamá, que se había decantado como más viable que el de Nicaragua.
Pero si bien construyeron el canal en Panamá, se vieron en la necesidad de impedir que cualquier otra potencia construyera el de Nicaragua, con lo que se mantuvieron intermitentemente en este país durante todos los primeros 30 años del siglo XX, hasta que vieron más práctico crear un ejército que defendiera sus intereses sin que ellos estuvieran presentes, y para ello organizaron la Guardia Nacional que comandó la dinastía de los Somoza hasta 1979.
Precisamente, la derrota de esa Guardia Nacional pretoriana nicaragüense abrió un período en el que los Estados Unidos vieron peligrar su dominio indiscutible sobre Centroamérica, pues en Guatemala y El Salvador se desarrollaban verdaderas guerras de liberación nacional que lo jaqueaban en el extremo norte de la región.
La respuesta fue contundente de su parte y no escatimó recursos. La contrarevolución fue apoyada en Nicaragua (Reagan mismo se autodefinió como un contra), y los ejércitos de El Salvador y Guatemala recibieron pertrechos y entrenamiento, si no de forma directa, indirectamente, a través de los ad lateres norteamericanos como Israel o la dictadura argentina.
Más recientemente, ante la posible ampliación del ALBA, o algunos de sus mecanismos de cooperación hacia la región, ni lerdos ni perezosos dieron un golpe de Estado en Honduras. Ese golpe sobre la mesa le advirtió al FMLN en El Salvador cuáles eran los límites que no debía traspasar en caso de que unos pocos meses después, como ciertamente sucedió, ganara la contienda electoral. Asimismo, frenó el timorato coqueteo de Alvaro Colom con Petrocaribe en Guatemala y de Oscar Arias en Costa Rica.
Ahora, la seguridad puesta en entredicho por el narcotráfico y el crimen organizado es la excusa para que los Estados Unidos sigan manteniendo su presencia militar y policial en la región. La articulan con lo que ya han podido construir en México y Colombia, que cada vez se integran más a estos esfuerzos, constituyendo un verdadero cinturón de seguridad que más adelante podrá prolongarse hacia Perú, estableciendo una alianza estratégica vital para el momento político que vive América Latina.
No hay que decir que tales alianzas no han logrado bajar ni los índices de violencia ni el tráfico de drogas, pero sí han dejado una constelación de bases militares y acuerdos de navegación por aguas nacionales que permiten un desplazamiento a sus anchas de la armada norteamericana.
Es así como expande la paz el Premio Nobel Barack Obama.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Israel confirma el uso de armas químicas en Siria
Israel confirma el uso de armas químicas en Siria
El ministro israelí de Inteligencia y Asuntos Estratégicos, Yuval Steinitz, considera que es cierto que se han empleado armas químicas en Siria.
En una entrevista concedida a la radio israelí el ministro opinó que en Siria, al parecer, se han empleado armas químicas por parte de los insurgentes o del Gobierno.
Asimismo, anunció que este será el tema principal de las conversaciones entre Israel y el presidente de EE.UU., Barack Obama, durante la visita del mandatario estadounidense al país, según informan los medios de comunicación israelíes.Al menos 25 personas han muerto este martes en la provincia de Alepo por un ataque con armas químicas realizado por rebeldes sirios, según informó la agencia estatal de noticias de Siria, citada por Reuters.
El Ministerio de Exteriores de Rusia condenó el ataque y afirmó que el empleo de armas químicas por parte de la oposición muestra un desarrollo extremadamente alarmante de los acontecimientos en el país.
domingo, 17 de marzo de 2013
Francisco I vino a disputar
Somos
la Dirección Regional de la Agencia de Contrainformación ARGOS
IS-INTERNACIONAL (www.argosisinternacional.com) en la Rep. Oriental de
Uruguay, con sede en Montevideo, Uruguay; fundado en 1991. Miembro de la
'FELAP' (www.felap.info).
Gracias por su preferencia
Rubén Cesar Suarez Ciria
Director
argosisreporientaldeuruguay@yahoo.com
ARTICULO/FOTO:
. xJulio C. Gambina* Especial para ARGENPRESS.info La Iglesia es parte del poder mundial, y no sólo del poder económico. La Iglesia disputa históricamente el consenso de la sociedad. Es una realidad a considerar en tiempos de crisis capitalista, considerada también una crisis de civilización, ya que esta civilización contemporánea está ordenada por el régimen del capital, o sea, por la explotación del hombre por el hombre, por la depredación de la Naturaleza.
. Cuando el sistema mundial estaba desafiado por el avance de los pueblos y el socialismo (como forma que intentaba ser alternativa del orden mundial) se abrió camino la teología de la liberación, en abierta confrontación con el poder institucional de una Iglesia retrógrada. Así, la Iglesia de los pobres se mostraba desde el sur del mundo, más precisamente desde Nuestra américa.
.. La Iglesia oficial no podía negar este rumbo que se abría paso entre los curas de base y habilitó un gran debate mundial en el seno de la Iglesia.
Los rumbos de la ofensiva popular tocaban la puerta de la Institución La respuesta contemporánea de la Institución Iglesia fue acompañando la ofensiva capitalista para recuperar el poder del régimen del capital. Esa ofensiva se materializó en los 80´
LEER ARTÍCULO EN LA SECCIÓN
Rubén Cesar Suarez Ciria
Director
argosisreporientaldeuruguay@yahoo.com
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. xJulio C. Gambina* Especial para ARGENPRESS.info La Iglesia es parte del poder mundial, y no sólo del poder económico. La Iglesia disputa históricamente el consenso de la sociedad. Es una realidad a considerar en tiempos de crisis capitalista, considerada también una crisis de civilización, ya que esta civilización contemporánea está ordenada por el régimen del capital, o sea, por la explotación del hombre por el hombre, por la depredación de la Naturaleza.
. Cuando el sistema mundial estaba desafiado por el avance de los pueblos y el socialismo (como forma que intentaba ser alternativa del orden mundial) se abrió camino la teología de la liberación, en abierta confrontación con el poder institucional de una Iglesia retrógrada. Así, la Iglesia de los pobres se mostraba desde el sur del mundo, más precisamente desde Nuestra américa.
.. La Iglesia oficial no podía negar este rumbo que se abría paso entre los curas de base y habilitó un gran debate mundial en el seno de la Iglesia.
Los rumbos de la ofensiva popular tocaban la puerta de la Institución La respuesta contemporánea de la Institución Iglesia fue acompañando la ofensiva capitalista para recuperar el poder del régimen del capital. Esa ofensiva se materializó en los 80´
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sábado, 16 de marzo de 2013
Francisco 1 y el robo de bebes
Acusan al Papa Francisco por robo de bebés durante dictadura
El jefe de la Iglesia católica argentina fue mencionado en relación con el caso del nacimiento y apropiación de la nieta de una de las fundadoras de las Abuelas de Plaza de Mayo, Alicia “Licha” de la Cuadra.
A viva voz la hija de Licha, quien falleció en 2008 a los 93 años, le reclamó al Tribunal Oral Federal 6, que juzga entre otros a los ex dictadores Jorge Videla y Reynaldo Bignone por la apropiación de las criaturas hijas de desaparecidos, que lo cite a declarar a Bergoglio como testigo.
“Es la tercera vez que lo pido ante un tribunal: lo vamos a citar para que declare o no lo vamos a citar para que declare?”, exigió Estela de la Cuadra, hermana de Elena de la Cuadra, actualmente desaparecida, madre de “Ana”, la criatura que nació en cautiverio el 16 de junio de 1977 en la comisaría 5ta de La Plata.
Ante la pregunta de la testigo, la presidenta del tribunal, la jueza María del Carmen Roqueta, le respondió que “en estos momentos no podemos resolver nada” pero al término de la audiencia las querellas, entre ellas de Abuelas, y el fiscal Martín Nicklinson, pidieron que Bergoglio sea citado a declarar en la causa.
La criatura también es hija de Carlos Baratti, un obrero de YPF, cuyo cuerpo apareció en un balneario de la costa atlántica, luego de haber sido arrojado al mar en los llamados “vuelos de la muerte”, identificado hace dos años por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
La mujer recordó que en la causa por lo crímenes cometidos en la ESMA el Tribunal Oral 5 que juzga entre otros a Alfredo Astiz, se constituyó en el Episcopado para tomar declaración testimonial a Bergoglio, diligencia durante la cual habría asegurado que se había enterado “hace más o menos diez años que había desaparecidos”, ante una pregunta que le formuló la abogada querelllante Myriam Bregman.
“Eso es burlarse de las cosas que esos hombres y mujeres (por las madres, abuelas y abuelos que buscaron a sus hijos y nietos) hicieron”, reprochó la mujer quien admitió que Bergoglio “no sabe dónde están” pero sí puede aportar “qué fue lo que pasó y los mecanismos” que se implementaron durante la dictadura.
Al respecto increpó al tribunal y a la fiscalía acerca de si tenían intención de preguntarle al máximo dignatario de la Iglesia Católica argentina “qué pasó con Ana de la cuadra” y si “no amerita que Bergoglio conteste a esta pregunta ante un tribunal que está juzgando un plan sistemático por el robo de bebés.
“De (Jorge) Videla para abajo hay responsabilidades pero también las hubo para los costados”, enfatizó.
También se mostró convencida de que durante su declaración en la audiencia quedó demostrado que la Iglesia estaba al tanto de lo que ocurría con los bebés desaparecidos, y mencionó una carta al Episcopado de 1979 que su titular, el por entonces arzobispo de Cordoba Raúl Francisco Primatesta le respondió a las Abuelas, diciendo que era muy poco lo que podían hacer al respecto.
Además, sostuvo que Bergoglio no podía argumentar desconocimiento ya que era público “cómo se divulgó la desesperación de estas personas por la desaparición de sus hijos”.
“Eso es absolutamente inmoral”, enfatizó la testigo quien a la vez es querellante en la causa, y que aportó abundante documentación respecto del derrotero que siguieron las Abuelas de Plaza de Mayo desde 1977, reclamando por la aparición de los nietos desaparecidos desde 1976.
Entre esos reclamos mencionó además los pedidos individuales que efectuaron sus padres antes de fundarse la entidad, y entre ellos mencionó las entrevistas con Bergoglio cuando éste era Provincial de la Compañía de Jesús de la orden de los Jesuitas.
Ese sentido, explicó que como su familia era una de las fundadoras de la ciudad de Balcarce, donó tierras a la Iglesia y que tras el secuestro de su hermana embarazada, sus padres buscaron ayuda en distintos estamentos, reclamando además por otro hermano desaparecido Roberto José
Así habla de Venezuela la derecha fascista de Washington |
Así habla de Venezuela la derecha fascista de Washington | CONTRAINJERENCIA
La congresista cubanoamericana por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen, escribió en el diario The Washington Times, “que desde 1999, el pueblo venezolano ha sufrido una dictadura socialista opresiva, que hace caso omiso de los derechos humanos, el Estado de derecho y la libertad de prensa”, según Radio Marti, filial de la oficialista Voz de América de EEUU.
Más histérica que nunca, Ros-Lehtinen declara también que “durante 14 años, Hugo Chávez pisoteó el orden democrático, encarceló a los opositores políticos, reprimió al pueblo venezolano, y habría acumulado grandes riquezas estimadas en miles de millones de dólares, mientras los venezolanos padecieron una inflación alta, desempleo, escasez de alimentos y el sector privado se ve amenazado constantemente”.
La presidenta sionista del subcomité de Asuntos Exteriores sobre el Oriente Medio y África del Norte en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, afirma que “unas elecciones libres, justas y transparentes no pueden llevarse a cabo en ese país si los mismos jugadores siguen controlando el proceso electoral ya contaminado; tras destacar que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela es extremadamente corrupto y apegado a las personas allegadas a Chávez”.
Ros-Lehtinen planteó en su escrito, que “el Sr. Nicolás Maduro podría ser peor para el pueblo venezolano y para los intereses nacionales de Estados Unidos (…) aún controla todos los poderes del Estado, reprime la libertad de expresión y fue adoctrinado con la ideología socialista. Ha viajado a Teherán y tiene fuertes lazos con Irán, apoya el régimen de Assad en Siria y se ha convertido en un perro faldero de los hermanos Castro en Cuba”.
Radio Marti es desde décadas un instrumento de propaganda de la derecha fascista de Miami.

CARLOS FERNANDEZ
GOLPISTA VENEZOLANO, EX PRESIDENTE DE FEDECAMARAS, BUSCADO POR REBELION CIVIL, INSTIGACION A DELINQUIR, RADICADO EN MIAMI

CARLOS ALBERTO MONTANER
AGENTE CIA, VIVE DESDE VARIAS DECADAS DE SUS PRESTACIONES CONTRA CUBA. PROFUGO DE LA JUSTICIA CUBANA POR TERRORISMO, FUE MIEMBRO DE LA RED DEL TERRORISTA ORLANDO BOSCH. APOYO EL GOLPE DE ESTADO DE HONDURAS. VIVE EN MIAMI Y MADRID.
La congresista cubanoamericana por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen, escribió en el diario The Washington Times, “que desde 1999, el pueblo venezolano ha sufrido una dictadura socialista opresiva, que hace caso omiso de los derechos humanos, el Estado de derecho y la libertad de prensa”, según Radio Marti, filial de la oficialista Voz de América de EEUU.
Más histérica que nunca, Ros-Lehtinen declara también que “durante 14 años, Hugo Chávez pisoteó el orden democrático, encarceló a los opositores políticos, reprimió al pueblo venezolano, y habría acumulado grandes riquezas estimadas en miles de millones de dólares, mientras los venezolanos padecieron una inflación alta, desempleo, escasez de alimentos y el sector privado se ve amenazado constantemente”.
La presidenta sionista del subcomité de Asuntos Exteriores sobre el Oriente Medio y África del Norte en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, afirma que “unas elecciones libres, justas y transparentes no pueden llevarse a cabo en ese país si los mismos jugadores siguen controlando el proceso electoral ya contaminado; tras destacar que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela es extremadamente corrupto y apegado a las personas allegadas a Chávez”.
Ros-Lehtinen planteó en su escrito, que “el Sr. Nicolás Maduro podría ser peor para el pueblo venezolano y para los intereses nacionales de Estados Unidos (…) aún controla todos los poderes del Estado, reprime la libertad de expresión y fue adoctrinado con la ideología socialista. Ha viajado a Teherán y tiene fuertes lazos con Irán, apoya el régimen de Assad en Siria y se ha convertido en un perro faldero de los hermanos Castro en Cuba”.
Radio Marti es desde décadas un instrumento de propaganda de la derecha fascista de Miami.
CARLOS FERNANDEZ
GOLPISTA VENEZOLANO, EX PRESIDENTE DE FEDECAMARAS, BUSCADO POR REBELION CIVIL, INSTIGACION A DELINQUIR, RADICADO EN MIAMI
CARLOS ALBERTO MONTANER
AGENTE CIA, VIVE DESDE VARIAS DECADAS DE SUS PRESTACIONES CONTRA CUBA. PROFUGO DE LA JUSTICIA CUBANA POR TERRORISMO, FUE MIEMBRO DE LA RED DEL TERRORISTA ORLANDO BOSCH. APOYO EL GOLPE DE ESTADO DE HONDURAS. VIVE EN MIAMI Y MADRID.
jueves, 14 de marzo de 2013
El hombre de Washington
El hombre de Washington tras los brutales escuadrones de la muerte
Publicado por Raúl Antonio Capote
The Guardian
En 2004, mientras la guerra de Irak iba de mal en peor, EE.UU. designó a un veterano de las guerras sucias de Centroamérica para ayudar a establecer una nueva fuerza para combatir la insurgencia. El resultado: centros secretos de detención, tortura y una espiral hacia la carnicería sectaria.
Un exclusivo campo de golf se encuentra al fondo de una espaciosa casa de dos pisos. Sobre el césped yace una manguera verde. Las persianas de tablillas grises de madera están cerradas. Y, como en las otras casas de lujo vacías en este conjunto residencial cerrado cerca de Bryan, Texas, nada se mueve.
El coronel retirado Jim Steele, cuyas condecoraciones militares incluyen la Estrella de Plata, la Medalla de Servicio Distinguido en la Defensa, cuatro Legiones de Mérito, tres Estrellas de Bronce y el Corazón Púrpura, no está en casa. Tampoco está en la sede de sus oficinas en Ginebra, donde aparece como director ejecutivo de Buchanan Renewables, una compañía energética. Los esfuerzos para localizarle en la oficina de su compañía en Monrovia son inútiles. Le dejamos mensajes. No hay respuesta.
Durante más de un año, The Guardian ha estado tratando de contactar con Steele, de 68 años, para preguntarle por su tarea durante la guerra de Irak como enviado personal del Secretario de Defensa de EE.UU. Donald Rumsfeld a los Comandos Especiales de la Policía de Irak: una temible fuerza paramilitar que mantuvo una red secreta de centros de detención en todo el país donde torturaban a los sospechosos de rebelarse contra la invasión dirigida por EE.UU., para extraerles información.
En el décimo aniversario de la
invasión de Irak las afirmaciones sobre los vínculos estadounidenses con
las unidades que acabaron acelerando la caída de Irak en la guerra
civil presentaron la ocupación estadounidense bajo una luz nueva y aún
más controvertida. La investigación fue provocada hace más de
un año por millones de documentos militares de EE.UU. descargados en
Internet y sus misteriosas referencias a soldados estadounidenses a los
que se había ordenado que ignoraran la tortura. El soldado Bradley Manning, de 25 años, se enfrenta a una condena de 20 años, acusado de filtrar secretos militares.
La contribución de Steele fue esencial. Fue el personaje encubierto estadounidense tras la recolección de inteligencia por parte de las nuevas unidades de comando. El objetivo: parar en seco una naciente insurgencia suní sacando información a los detenidos.
Era un papel a la medida de Steele. El veterano se hizo famoso en El Salvador casi 20 años antes como jefe de un grupo estadounidense de consejeros de las fuerzas especiales que entrenaban y financiaban a los militares salvadoreños para combatir la insurgencia guerrillera del FNLM. Esas unidades gubernamentales se ganaron una temible reputación internacional por sus actividades como escuadrones de la muerte. La propia biografía de Steele describe su trabajo como “entrenamiento de la mejor fuerza de contrainsurgencia” en El Salvador.
Steele habló al con el doctor Max Manwaring, autor de El Salvador at War: An Oral History: “Cuando llegué aquí había una tendencia a concentrarse en indicadores técnicos… pero en una insurgencia hay que concentrarse en aspectos humanos. Eso significa que la gente hable contigo”.
Pero el armamento de una parte del conflicto causado por EE.UU. aceleró la caída del país en una guerra civil en la que murieron 75.000 personas y un millón de personas más, de una población de 6 millones, se convirtieron en refugiados.
Celerino Castillo, agente especial sénior de la DEA (Administración de Represión de Drogas de EE.UU.) que trabajó junto a Steele en El Salvador, dice: “Primero oí que el coronel James Steele iba a Irak, pensé que iban a implementar lo que se conoce como la “Opción Salvador en Irak” y es exactamente lo que sucedió. Y me horroricé porque sabía las atrocidades que iban a ocurrir en Irk, ya que sabía que habían ocurrido en El Salvador”.
En El Salvador Steele entró con David Petraeus. Petraeus, que entonces era un joven mayor, visitó El Salvador en 1986 y se dice que incluso vivió en la casa de Steele.
Pero mientras Petraeus ascendía a la cima, la carrera de Steele sufrió un golpe inesperado por su implicación en el affaire “Irán-Contra”. Como piloto de helicóptero, con licencia para volar jets, dirigía el aeropuerto desde el cual los consejeros estadounidenses transferían ilegalmente armas a las guerrillas derechistas de la Contra en Nicaragua. Aunque la investigación que tuvo lugar en el Congreso acabó con las ambiciones militares de Steele, se ganó la admiración del entonces congresista Dick Cheney quien participaba en el comité y admiraba los esfuerzos de Steele para combatir a los izquierdistas en Nicaragua y El Salvador.
A finales de 1989, Cheney estuvo a cargo de la invasión estadounidense de Panamá para derrocar a su antiguo hijo predilecto, el general Manuel Noriega. Cheney escogió a Steele para que se hiciera cargo de la organización de una nueva fuerza policial en Panamá y fuera el principal contacto entre el nuevo gobierno y los militares de EE.UU.
Todd Greentree, quien trabajó en la embajada de EE.UU. en El Salvador y conocía a Steele, no se sorprendió de la forma en éste volvió a aparecer en otras zonas de conflicto. “No en vano se llamaba ‘guerra sucia’; de modo que no es ninguna sorpresa ver a individuos vinculados con ese tipo de guerra y que conocen sus pros y sus contras, reaparezcan en diferentes puntos en conflictos similares”, dice.
Una generación después, y al otro lado del mundo, la guerra de EE.UU. en Irak iba de mal en peor. Era 2004, los neoconservadores habían desmantelado el aparato del partido baasista y eso fomentó la anarquía. Un levantamiento, sobre todo suní, estaba ganando terreno y causaba grandes problemas en Faluya y Mosul. Hubo una violenta reacción contra la ocupación por EE.UU. que costaba más de 50 vidas estadounidenses al mes en 2004.
El ejército de EE.UU. se engrentaba a una insurgencia guerrillera no convencional en un país del que sabía poco. Ya se hablaba en Washington DC de la utilización de la opción salvadoreña en Irak y el hombre que podía encabezar esa estrategia ya se encontraba en el lugar.
Poco después de la invasión de marzo de 2003, Jim Steele se encontraba en Bagdad como uno de los más importantes “consultores” de la Casa Blanca, enviando informes a Rumsfeld. Sus memorandos eran tan apreciados que Rumsfeld los transmitía a George Bush y a Cheney. Rumsfeld hablaba de él en términos elogiosos. “Ayer tuvimos una discusión con el general Petraeus y hoy recibí una información de un hombre llamado Steele que ha estado allí trabajando con las fuerzas de seguridad y a decir verdad ha hecho un maravilloso trabajo como civil”.
En junio de 2004 Petraeus llegó a Bagdad con instrucciones de entrenar a una nueva fuerza policial iraquí que hiciera hincapié en la contrainsurgencia. Steele y el coronel en activo James Coffman presentaron a Petraeus un pequeño grupo endurecido de comandos policiales, muchos de ellos supervivientes del antiguo régimen, incluido el general Adnan Thabit, que fue condenado a muerte por un complot fracasado contra Sadam y le salvó la invasión estadounidense. Thabit, seleccionado por los estadounidenses para dirigir los Comandos Especiales de la Policía, estableció una estrecha relación con los nuevos consejeros. “Se convirtieron en amigos míos. Mis consejeros, James Steele y el coronel Coffman, eran de las fuerzas especiales, de modo que aproveché su experiencia… pero la persona principal con la que solía tener contacto era David Petraeus”.
Con Steele y Coffman como sus hombres de primera línea, Petraeus comenzó a canalizar dólares de un fondo multimillonario hacia lo que se convertiría en Comandos Especiales de la Policía. Según la Oficina de Contabilidad del Gobierno de EE.UU., recibieron una parte de un fondo de 8.200 millones de dólares pagados por el contribuyente estadounidense. La suma exacta que recibieron es confidencial.
Con el casi ilimitado acceso de Petraeus a dinero y armas y la experiencia en el terreno de la contrainsurgencia de Steele, el escenario estaba preparado para que los comandos emergieran como una fuerza aterradora. Un elemento adicional completó el cuadro. EE.UU. había prohibido el acceso de miembros de las violentas milicias chiíes, como la Brigada Badr y el Ejército Mahdi, a las fuerzas de seguridad, pero al llegar el verano de 2004 levantó la prohibición.
Miembros de milicias chiíes de todo el país llegaron “en masa” a Bagdad para unirse a los nuevos comandos. Eran hombres ansiosos de combatir a los suníes: muchos buscaban venganza por décadas de brutal régimen de Sadam, apoyado por los suníes, y una posibilidad de tomar represalias contra los violentos insurgentes y el terror indiscriminado de al Qaida.
Petraeus y Steele desencadenaron esa fuerza local contra la población suní, así como contra los insurgentes, sus adeptos y cualquiera que tuviera la mala idea de interponerse. Fue una contrainsurgencia clásica. Tal vez desencadenó el letal genio sectario. Las consecuencias para la sociedad iraquí fueron catastróficas. En el clímax de la guerra civil, dos años después, aparecían 3.000 cuerpos al mes en las calles de Irak, muchos de ellos víctimas civiles inocentes de la guerra sectaria.
Pero fueron las acciones de los comandos en los centros de detención las que suscitan las preguntas más inquietantes para sus patrocinadores estadounidenses. Desesperados por conseguir información, los comandos establecieron una red de centros secretos de detención a los que llevaban a los insurgentes para sacarles la información.
Los comandos utilizaban los métodos más brutales para obligar a hablar a los detenidos. No existe evidencia de que Steele o Coffman participaran en las sesiones de tortura, pero el general Muntadher al Samari, exgeneral del ejército iraquí que trabajó con EE.UU. después de la invasión para reconstruir la fuerza policial, afirma que sabían exactamente lo que estaba sucediendo y suministraban a los comandos listas de personas a las que debían arrestar. Dice que trató de detener la tortura pero que fracasó y huyó del país.
“Estábamos almorzando con el coronel Steele y el coronel Coffman, se abrió la puerta y el capitán Jabr estaba allí torturando a un prisionero. Él [la víctima] estaba colgado cabeza abajo y Steele se levantó y simplemente cerró la puerta. No dijo nada, para él era algo normal.”
Dice que había entre 13 y 14 prisiones secretas en Bagdad bajo control del Ministerio del Interior y utilizadas por los Comandos Especiales de la Policía. Afirma que Steele y Coffman tenían acceso a todas esas prisiones y que visitó una en Bagdad con ambos.
“Eran secretas, nunca declaradas. Pero los mandamases estadounidenses y la dirigencia iraquí lo sabían todo sobre esas prisiones. Las cosas que ocurrían en ellas: perforaciones, asesinatos, tortura. La peor forma de tortura que he visto en mi vida”.
Según un soldado del 69 Regimiento Blindado desplegado en Samarra en 2005, que no quiere identificarse, “Era como los nazis… como la Gestapo, básicamente. Ellos [los comandos] torturaban esencialmente a cualquiera que les pareciera sospechoso, cualquiera que supiera algo, que formara parte de la insurgencia simplemente la apoyara, y la gente lo sabía”.
The Guardian entrevistó a seis víctimas de la tortura como parte de esta investigación. Un hombre, que dice que estuvo detenido durante 20 días, dijo: “No se podía dormir. Desde la puesta del sol, comenzaban a torturarme a mí y a los demás prisioneros
“Querían confesiones. Decían: ‘Confiesa lo que has hecho’. Cuando decías: ‘No he hecho nada. ¿Queréis que confiese algo que no he hecho?’, decían ‘Sí, así lo hacemos. Los estadounidenses nos dijeron que llevemos la mayor cantidad posible de detenidos para mantenerlos atemorizados’”.
“No confesé nada, aunque me torturaron y me arrancaron las uñas de los pies”.
Neil Smith, un médico de 20 años que trabajaba en Samarra, recuerda lo que decían soldados rasos en la cantina. “Lo que se sabía perfectamente en nuestro batallón, definitivamente en nuestro pelotón, era que eran bastante violentos en sus interrogatorios. Golpeaban a la gente, les daban choques eléctricos, los apuñalaban, no sé qué más… suena como cosas bastante horribles. Si enviabas a un tipo lo iban a torturar y tal vez a violar o lo que fuera, humillado y deshumanizado por comandos especiales a fin de obtener cualquier información que desearan”.
Ahora vive en Detroit y es un cristiano renacido. Habló con The Guardian porque dijo que ahora considera un deber religioso declarar públicamente lo que vio. “No pienso que la gente en casa, en EE.UU., haya tenido la menor idea de lo que hacían los soldados estadounidenses allí, la tortura y ese tipo de cosas”.
A través de Facebook, Twitter y medios sociales The Guardian logró contactar con tres soldados que confirmaron que entregaban detenidos a los comandos especiales para que los torturasen, pero ninguno, excepto Smith, estuvo dispuesto a que lo fotografiaran.
“Si detenemos a alguien y se lo entregamos al al Ministro del Interior le colgarán de los testículos, le electrocutarán, le golpearán, le violarán con una botella de botella de Coca Cola o algo parecido”, dijo uno de ellos.
Abandonó el ejército en septiembre de 2006. Ahora, con 28 años, trabaja con refugiados del mundo árabe en Detroit, enseñando inglés a recién llegados, incluidos iraquíes.
“Supongo que es mi manera de decir que lo siento”, dijo.
Cuando The Guardian/BBC Arabic plantearon preguntas a Petraeus sobre la tortura y su relación con Steele recibieron en respuesta una declaración de un funcionario proóximo al general en la que decía: “El historial del general (retirado) Petraeus, que incluye instrucciones a sus propios soldados… refleja su clara oposición a cualquier forma de tortura”.
“El coronel (retirado) Steele fue uno de miles de consejeros de las unidades iraquíes que trabajaban en el área de la policía iraquí. No había una frecuencia establecida de las reuniones del coronel Steele con el general Petraeus, aunque el general Petraeus lo vio en numerosas ocasiones durante el establecimiento y los despliegues iniciales de la policía especial en los que el coronel Steele jugó un papel significativo”.
Pero Peter Maass, que entonces informaba en el New York Times y entrevistó a ambos, recuerda de manera diferente la relación entre ellos: “Hable con los dos, uno sobre otro, y quedó muy claro que estaban muy cercanos en términos de su relación de comando y también en cuanto a sus planteamientos e ideología sobre lo que había que hacer. Todos sabían que era el hombre de Petraeus. Incluso el propio Steele se definía como hombre de Petraeus”.
Maass y el fotógrafo Gilles Peress obtuvieron una audiencia singular con Steele en una biblioteca convertida en centro de detención en Samarra. “Lo que oí fue a prisioneros gritando toda la noche”, dijo Peress. “Uno sabe cuándo un joven capitán estadounidense dice a sus soldados, no se acerquen, no se acerquen a esto”.
Dos hombres de Samarra que estuvieron encarcelados en la biblioteca hablaron con el equipo de investigación de The Guardian. “Nos ataban a un asador o nos colgaban del techo por las manos y nuestros hombros se descoyuntaban”, nos dijo uno de ellos. El segundo dijo: “Me aplicaron electricidad. Me colgaron del techo. Tiraban de mis orejas con tenazas, me pateaban en la cabeza, me preguntaban por mi mujer, diciendo que la llevarían al mismo lugar”.
Según Maass en una entrevista para la investigación: “El centro de interrogación era el único sitio de la mini zona verde de Samarra que no me permitieron visitar. Sin embargo, un día, Jim Steele me dijo: ‘hey, acabamos de capturar a un yihadista saudí, ¿Quere entrevistarlo?’”
“No me llevaron al área principal, a la sala principal, aunque de reojo pude ver que allí había muchos prisioneros con las manos atadas a la espalda, me condujeron a una oficina lateral a la habían llevado al saudí y había sangre real que corría por el lado del escritorio.
Peress se hace cargo de la historia: “Estábamos en una pieza de la biblioteca entrevistando a Steele, miré por ahí y vi sangre por todas partes. Él (Steele) oyó el grito del otro tipo al que torturaban mientras hablamos, había manchas de sangre en la esquina del escritorio frente a él”.
Maass dice: “Y mientras tenía lugar esa entrevista con el saudí, y Jim Steele también estaba en la pieza, oímos esos gritos terribles, alguien gritando Alá, Alá, Alá. Pero no era una especie de éxtasis religioso o algo parecido, sino gritos de dolor y terror”.
Uno de los supervivientes de la tortura recuerda que Adnan Thabit “entró a la biblioteca y dijo al capitán Dorade y al capitán Ali que fueran prudentes con los prisioneros. No descoyunten sus hombros. El motivo era que había que haceles intervenciones quirúrgicas cuando salían de la biblioteca”.
El general Muntadher huyó después de que asesinaran a dos colegas cercanos tras convocarlos al ministerio y se hallaran sus cuerpos en un vertedero. Se fue de Irak a Jordania. En menos de un mes, dice, Steele se pudo en contacto con él. Steele estaba ansioso por encontrarlo y sugirió que fuera al hotel de lujo Sheraton de Amman donde residía Steele. Se encontraron en el vestíbulo a las 8 de la tarde y Steele estuvo hablando con él durante casi dos horas.
“Me preguntaba por las prisiones. Me sorprendieron sus preguntas y le recordé que eran las mismas prisiones en las que los dos solíamos trabajar. Le recordé que una vez, cuando abrió la puerta, el coronel Jabr estaba torturando a uno de los prisioneros y él no hizo nada. Steele dijo: ‘Pero recuerdo que regañé al oficial’. Y le dije: ‘No, no lo hizo, no regañó al oficial. Ni siquiera dijo al general Adnan Thabit que ese oficial estaba cometiendo abusos de los derechos humanos con esos prisioneros’. Y guardó silencio. No hizo ningún comentario ni respondió. Me sorprendió.”
Según el general Muntadher: “Quería saber específicamente si tenía alguna información sobre él, James Steele. ¿Tenía pruebas contra él? Fotografías, documentos: cosas que demostraran que hizo cosas en Irak; cosas cuya revelación le preocupaba. Era el propósito de su visita.
“Estoy dispuesto a enfrentarme al tribunal internacional y jurar que altos oficiales como James Steele presenciaron crímenes contra los derechos humanos en Irak. No impedían que sucedieran y no castigaron a los perpetradores”.
Steele, el hombre sigue siendo un enigma. Abandonó Irak en septiembre de 2005 y desde entonces se ha dedicado a negocioa energéticos con el grupo de compañías del petrolero texano Robert Mosbacher. Hasta ahora ha permanecido donde le gustar estar, lejos de la atención de los medios. Si no fuera porque Bradley Manning filtró millones de documentos militares de EE.UU. a Wikileaks, que revelaron los presuntos abusos de EE.UU. en Irak, podría haberlo logrado. Las secuencias e imágenes de su persona son escasas. Un videoclip de solo 12 segundos aparece en una investigación de una hora en la televisión sobre su trabajo. Muestra a Steele, entonces un veterano de 58 años en Irak, dudando, incómodo cuando ve que pasa una cámara. Se aleja del lente, mira preocupado de reojo y luego se aparta de la vista.
Una investigación de 15 meses de The Guardian y BBC Arabic revela que el coronel estadounidense retirado James Steele, veterano de las guerras por encargo de EE.UU. en El Salvador y Nicaragua, jugó un rol clave en el entrenamiento y supervisión de comandos especiales de la policía que dirigieron una red de centros de tortura en Irak. Otro veterano de las fuerzas especiales, el coronel James Coffman, trabajó con Steele y dependía directamente del general David Petraeus, a quien enviaron a Irak para organizar los servicios de seguridad iraquíes.
Entrevista completa en vídeo: http://www.guardian.co.uk/world/video/2013/mar/06/james-steele-america-iraq-video
La contribución de Steele fue esencial. Fue el personaje encubierto estadounidense tras la recolección de inteligencia por parte de las nuevas unidades de comando. El objetivo: parar en seco una naciente insurgencia suní sacando información a los detenidos.
Era un papel a la medida de Steele. El veterano se hizo famoso en El Salvador casi 20 años antes como jefe de un grupo estadounidense de consejeros de las fuerzas especiales que entrenaban y financiaban a los militares salvadoreños para combatir la insurgencia guerrillera del FNLM. Esas unidades gubernamentales se ganaron una temible reputación internacional por sus actividades como escuadrones de la muerte. La propia biografía de Steele describe su trabajo como “entrenamiento de la mejor fuerza de contrainsurgencia” en El Salvador.
Steele habló al con el doctor Max Manwaring, autor de El Salvador at War: An Oral History: “Cuando llegué aquí había una tendencia a concentrarse en indicadores técnicos… pero en una insurgencia hay que concentrarse en aspectos humanos. Eso significa que la gente hable contigo”.
Pero el armamento de una parte del conflicto causado por EE.UU. aceleró la caída del país en una guerra civil en la que murieron 75.000 personas y un millón de personas más, de una población de 6 millones, se convirtieron en refugiados.
Celerino Castillo, agente especial sénior de la DEA (Administración de Represión de Drogas de EE.UU.) que trabajó junto a Steele en El Salvador, dice: “Primero oí que el coronel James Steele iba a Irak, pensé que iban a implementar lo que se conoce como la “Opción Salvador en Irak” y es exactamente lo que sucedió. Y me horroricé porque sabía las atrocidades que iban a ocurrir en Irk, ya que sabía que habían ocurrido en El Salvador”.
En El Salvador Steele entró con David Petraeus. Petraeus, que entonces era un joven mayor, visitó El Salvador en 1986 y se dice que incluso vivió en la casa de Steele.
Pero mientras Petraeus ascendía a la cima, la carrera de Steele sufrió un golpe inesperado por su implicación en el affaire “Irán-Contra”. Como piloto de helicóptero, con licencia para volar jets, dirigía el aeropuerto desde el cual los consejeros estadounidenses transferían ilegalmente armas a las guerrillas derechistas de la Contra en Nicaragua. Aunque la investigación que tuvo lugar en el Congreso acabó con las ambiciones militares de Steele, se ganó la admiración del entonces congresista Dick Cheney quien participaba en el comité y admiraba los esfuerzos de Steele para combatir a los izquierdistas en Nicaragua y El Salvador.
A finales de 1989, Cheney estuvo a cargo de la invasión estadounidense de Panamá para derrocar a su antiguo hijo predilecto, el general Manuel Noriega. Cheney escogió a Steele para que se hiciera cargo de la organización de una nueva fuerza policial en Panamá y fuera el principal contacto entre el nuevo gobierno y los militares de EE.UU.
Todd Greentree, quien trabajó en la embajada de EE.UU. en El Salvador y conocía a Steele, no se sorprendió de la forma en éste volvió a aparecer en otras zonas de conflicto. “No en vano se llamaba ‘guerra sucia’; de modo que no es ninguna sorpresa ver a individuos vinculados con ese tipo de guerra y que conocen sus pros y sus contras, reaparezcan en diferentes puntos en conflictos similares”, dice.
Una generación después, y al otro lado del mundo, la guerra de EE.UU. en Irak iba de mal en peor. Era 2004, los neoconservadores habían desmantelado el aparato del partido baasista y eso fomentó la anarquía. Un levantamiento, sobre todo suní, estaba ganando terreno y causaba grandes problemas en Faluya y Mosul. Hubo una violenta reacción contra la ocupación por EE.UU. que costaba más de 50 vidas estadounidenses al mes en 2004.
El ejército de EE.UU. se engrentaba a una insurgencia guerrillera no convencional en un país del que sabía poco. Ya se hablaba en Washington DC de la utilización de la opción salvadoreña en Irak y el hombre que podía encabezar esa estrategia ya se encontraba en el lugar.
Poco después de la invasión de marzo de 2003, Jim Steele se encontraba en Bagdad como uno de los más importantes “consultores” de la Casa Blanca, enviando informes a Rumsfeld. Sus memorandos eran tan apreciados que Rumsfeld los transmitía a George Bush y a Cheney. Rumsfeld hablaba de él en términos elogiosos. “Ayer tuvimos una discusión con el general Petraeus y hoy recibí una información de un hombre llamado Steele que ha estado allí trabajando con las fuerzas de seguridad y a decir verdad ha hecho un maravilloso trabajo como civil”.
En junio de 2004 Petraeus llegó a Bagdad con instrucciones de entrenar a una nueva fuerza policial iraquí que hiciera hincapié en la contrainsurgencia. Steele y el coronel en activo James Coffman presentaron a Petraeus un pequeño grupo endurecido de comandos policiales, muchos de ellos supervivientes del antiguo régimen, incluido el general Adnan Thabit, que fue condenado a muerte por un complot fracasado contra Sadam y le salvó la invasión estadounidense. Thabit, seleccionado por los estadounidenses para dirigir los Comandos Especiales de la Policía, estableció una estrecha relación con los nuevos consejeros. “Se convirtieron en amigos míos. Mis consejeros, James Steele y el coronel Coffman, eran de las fuerzas especiales, de modo que aproveché su experiencia… pero la persona principal con la que solía tener contacto era David Petraeus”.
Con Steele y Coffman como sus hombres de primera línea, Petraeus comenzó a canalizar dólares de un fondo multimillonario hacia lo que se convertiría en Comandos Especiales de la Policía. Según la Oficina de Contabilidad del Gobierno de EE.UU., recibieron una parte de un fondo de 8.200 millones de dólares pagados por el contribuyente estadounidense. La suma exacta que recibieron es confidencial.
Con el casi ilimitado acceso de Petraeus a dinero y armas y la experiencia en el terreno de la contrainsurgencia de Steele, el escenario estaba preparado para que los comandos emergieran como una fuerza aterradora. Un elemento adicional completó el cuadro. EE.UU. había prohibido el acceso de miembros de las violentas milicias chiíes, como la Brigada Badr y el Ejército Mahdi, a las fuerzas de seguridad, pero al llegar el verano de 2004 levantó la prohibición.
Miembros de milicias chiíes de todo el país llegaron “en masa” a Bagdad para unirse a los nuevos comandos. Eran hombres ansiosos de combatir a los suníes: muchos buscaban venganza por décadas de brutal régimen de Sadam, apoyado por los suníes, y una posibilidad de tomar represalias contra los violentos insurgentes y el terror indiscriminado de al Qaida.
Petraeus y Steele desencadenaron esa fuerza local contra la población suní, así como contra los insurgentes, sus adeptos y cualquiera que tuviera la mala idea de interponerse. Fue una contrainsurgencia clásica. Tal vez desencadenó el letal genio sectario. Las consecuencias para la sociedad iraquí fueron catastróficas. En el clímax de la guerra civil, dos años después, aparecían 3.000 cuerpos al mes en las calles de Irak, muchos de ellos víctimas civiles inocentes de la guerra sectaria.
Pero fueron las acciones de los comandos en los centros de detención las que suscitan las preguntas más inquietantes para sus patrocinadores estadounidenses. Desesperados por conseguir información, los comandos establecieron una red de centros secretos de detención a los que llevaban a los insurgentes para sacarles la información.
Los comandos utilizaban los métodos más brutales para obligar a hablar a los detenidos. No existe evidencia de que Steele o Coffman participaran en las sesiones de tortura, pero el general Muntadher al Samari, exgeneral del ejército iraquí que trabajó con EE.UU. después de la invasión para reconstruir la fuerza policial, afirma que sabían exactamente lo que estaba sucediendo y suministraban a los comandos listas de personas a las que debían arrestar. Dice que trató de detener la tortura pero que fracasó y huyó del país.
“Estábamos almorzando con el coronel Steele y el coronel Coffman, se abrió la puerta y el capitán Jabr estaba allí torturando a un prisionero. Él [la víctima] estaba colgado cabeza abajo y Steele se levantó y simplemente cerró la puerta. No dijo nada, para él era algo normal.”
Dice que había entre 13 y 14 prisiones secretas en Bagdad bajo control del Ministerio del Interior y utilizadas por los Comandos Especiales de la Policía. Afirma que Steele y Coffman tenían acceso a todas esas prisiones y que visitó una en Bagdad con ambos.
“Eran secretas, nunca declaradas. Pero los mandamases estadounidenses y la dirigencia iraquí lo sabían todo sobre esas prisiones. Las cosas que ocurrían en ellas: perforaciones, asesinatos, tortura. La peor forma de tortura que he visto en mi vida”.
Según un soldado del 69 Regimiento Blindado desplegado en Samarra en 2005, que no quiere identificarse, “Era como los nazis… como la Gestapo, básicamente. Ellos [los comandos] torturaban esencialmente a cualquiera que les pareciera sospechoso, cualquiera que supiera algo, que formara parte de la insurgencia simplemente la apoyara, y la gente lo sabía”.
The Guardian entrevistó a seis víctimas de la tortura como parte de esta investigación. Un hombre, que dice que estuvo detenido durante 20 días, dijo: “No se podía dormir. Desde la puesta del sol, comenzaban a torturarme a mí y a los demás prisioneros
“Querían confesiones. Decían: ‘Confiesa lo que has hecho’. Cuando decías: ‘No he hecho nada. ¿Queréis que confiese algo que no he hecho?’, decían ‘Sí, así lo hacemos. Los estadounidenses nos dijeron que llevemos la mayor cantidad posible de detenidos para mantenerlos atemorizados’”.
“No confesé nada, aunque me torturaron y me arrancaron las uñas de los pies”.
Neil Smith, un médico de 20 años que trabajaba en Samarra, recuerda lo que decían soldados rasos en la cantina. “Lo que se sabía perfectamente en nuestro batallón, definitivamente en nuestro pelotón, era que eran bastante violentos en sus interrogatorios. Golpeaban a la gente, les daban choques eléctricos, los apuñalaban, no sé qué más… suena como cosas bastante horribles. Si enviabas a un tipo lo iban a torturar y tal vez a violar o lo que fuera, humillado y deshumanizado por comandos especiales a fin de obtener cualquier información que desearan”.
Ahora vive en Detroit y es un cristiano renacido. Habló con The Guardian porque dijo que ahora considera un deber religioso declarar públicamente lo que vio. “No pienso que la gente en casa, en EE.UU., haya tenido la menor idea de lo que hacían los soldados estadounidenses allí, la tortura y ese tipo de cosas”.
A través de Facebook, Twitter y medios sociales The Guardian logró contactar con tres soldados que confirmaron que entregaban detenidos a los comandos especiales para que los torturasen, pero ninguno, excepto Smith, estuvo dispuesto a que lo fotografiaran.
“Si detenemos a alguien y se lo entregamos al al Ministro del Interior le colgarán de los testículos, le electrocutarán, le golpearán, le violarán con una botella de botella de Coca Cola o algo parecido”, dijo uno de ellos.
Abandonó el ejército en septiembre de 2006. Ahora, con 28 años, trabaja con refugiados del mundo árabe en Detroit, enseñando inglés a recién llegados, incluidos iraquíes.
“Supongo que es mi manera de decir que lo siento”, dijo.
Cuando The Guardian/BBC Arabic plantearon preguntas a Petraeus sobre la tortura y su relación con Steele recibieron en respuesta una declaración de un funcionario proóximo al general en la que decía: “El historial del general (retirado) Petraeus, que incluye instrucciones a sus propios soldados… refleja su clara oposición a cualquier forma de tortura”.
“El coronel (retirado) Steele fue uno de miles de consejeros de las unidades iraquíes que trabajaban en el área de la policía iraquí. No había una frecuencia establecida de las reuniones del coronel Steele con el general Petraeus, aunque el general Petraeus lo vio en numerosas ocasiones durante el establecimiento y los despliegues iniciales de la policía especial en los que el coronel Steele jugó un papel significativo”.
Pero Peter Maass, que entonces informaba en el New York Times y entrevistó a ambos, recuerda de manera diferente la relación entre ellos: “Hable con los dos, uno sobre otro, y quedó muy claro que estaban muy cercanos en términos de su relación de comando y también en cuanto a sus planteamientos e ideología sobre lo que había que hacer. Todos sabían que era el hombre de Petraeus. Incluso el propio Steele se definía como hombre de Petraeus”.
Maass y el fotógrafo Gilles Peress obtuvieron una audiencia singular con Steele en una biblioteca convertida en centro de detención en Samarra. “Lo que oí fue a prisioneros gritando toda la noche”, dijo Peress. “Uno sabe cuándo un joven capitán estadounidense dice a sus soldados, no se acerquen, no se acerquen a esto”.
Dos hombres de Samarra que estuvieron encarcelados en la biblioteca hablaron con el equipo de investigación de The Guardian. “Nos ataban a un asador o nos colgaban del techo por las manos y nuestros hombros se descoyuntaban”, nos dijo uno de ellos. El segundo dijo: “Me aplicaron electricidad. Me colgaron del techo. Tiraban de mis orejas con tenazas, me pateaban en la cabeza, me preguntaban por mi mujer, diciendo que la llevarían al mismo lugar”.
Según Maass en una entrevista para la investigación: “El centro de interrogación era el único sitio de la mini zona verde de Samarra que no me permitieron visitar. Sin embargo, un día, Jim Steele me dijo: ‘hey, acabamos de capturar a un yihadista saudí, ¿Quere entrevistarlo?’”
“No me llevaron al área principal, a la sala principal, aunque de reojo pude ver que allí había muchos prisioneros con las manos atadas a la espalda, me condujeron a una oficina lateral a la habían llevado al saudí y había sangre real que corría por el lado del escritorio.
Peress se hace cargo de la historia: “Estábamos en una pieza de la biblioteca entrevistando a Steele, miré por ahí y vi sangre por todas partes. Él (Steele) oyó el grito del otro tipo al que torturaban mientras hablamos, había manchas de sangre en la esquina del escritorio frente a él”.
Maass dice: “Y mientras tenía lugar esa entrevista con el saudí, y Jim Steele también estaba en la pieza, oímos esos gritos terribles, alguien gritando Alá, Alá, Alá. Pero no era una especie de éxtasis religioso o algo parecido, sino gritos de dolor y terror”.
Uno de los supervivientes de la tortura recuerda que Adnan Thabit “entró a la biblioteca y dijo al capitán Dorade y al capitán Ali que fueran prudentes con los prisioneros. No descoyunten sus hombros. El motivo era que había que haceles intervenciones quirúrgicas cuando salían de la biblioteca”.
El general Muntadher huyó después de que asesinaran a dos colegas cercanos tras convocarlos al ministerio y se hallaran sus cuerpos en un vertedero. Se fue de Irak a Jordania. En menos de un mes, dice, Steele se pudo en contacto con él. Steele estaba ansioso por encontrarlo y sugirió que fuera al hotel de lujo Sheraton de Amman donde residía Steele. Se encontraron en el vestíbulo a las 8 de la tarde y Steele estuvo hablando con él durante casi dos horas.
“Me preguntaba por las prisiones. Me sorprendieron sus preguntas y le recordé que eran las mismas prisiones en las que los dos solíamos trabajar. Le recordé que una vez, cuando abrió la puerta, el coronel Jabr estaba torturando a uno de los prisioneros y él no hizo nada. Steele dijo: ‘Pero recuerdo que regañé al oficial’. Y le dije: ‘No, no lo hizo, no regañó al oficial. Ni siquiera dijo al general Adnan Thabit que ese oficial estaba cometiendo abusos de los derechos humanos con esos prisioneros’. Y guardó silencio. No hizo ningún comentario ni respondió. Me sorprendió.”
Según el general Muntadher: “Quería saber específicamente si tenía alguna información sobre él, James Steele. ¿Tenía pruebas contra él? Fotografías, documentos: cosas que demostraran que hizo cosas en Irak; cosas cuya revelación le preocupaba. Era el propósito de su visita.
“Estoy dispuesto a enfrentarme al tribunal internacional y jurar que altos oficiales como James Steele presenciaron crímenes contra los derechos humanos en Irak. No impedían que sucedieran y no castigaron a los perpetradores”.
Steele, el hombre sigue siendo un enigma. Abandonó Irak en septiembre de 2005 y desde entonces se ha dedicado a negocioa energéticos con el grupo de compañías del petrolero texano Robert Mosbacher. Hasta ahora ha permanecido donde le gustar estar, lejos de la atención de los medios. Si no fuera porque Bradley Manning filtró millones de documentos militares de EE.UU. a Wikileaks, que revelaron los presuntos abusos de EE.UU. en Irak, podría haberlo logrado. Las secuencias e imágenes de su persona son escasas. Un videoclip de solo 12 segundos aparece en una investigación de una hora en la televisión sobre su trabajo. Muestra a Steele, entonces un veterano de 58 años en Irak, dudando, incómodo cuando ve que pasa una cámara. Se aleja del lente, mira preocupado de reojo y luego se aparta de la vista.
Una investigación de 15 meses de The Guardian y BBC Arabic revela que el coronel estadounidense retirado James Steele, veterano de las guerras por encargo de EE.UU. en El Salvador y Nicaragua, jugó un rol clave en el entrenamiento y supervisión de comandos especiales de la policía que dirigieron una red de centros de tortura en Irak. Otro veterano de las fuerzas especiales, el coronel James Coffman, trabajó con Steele y dependía directamente del general David Petraeus, a quien enviaron a Irak para organizar los servicios de seguridad iraquíes.
Entrevista completa en vídeo: http://www.guardian.co.uk/world/video/2013/mar/06/james-steele-america-iraq-video
Equipo de investigación: Mona
Mahmood, Maggie O’Kane, Chavala Madlena, Teresa Smith, Ben Ferguson,
Patrick Farrelly, Guy Grandjean, Josh Strauss, Roisin Glynn, Irene
Baqué, Marcus Morgan, Jake Zervudachi y Joshua Boswell
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To te respondo Bergoglio
YO TE CONTESTO BERGOGLIO - Profesora María Cristina Saborido
Tal vez porque después de tanto tiempo puedo tomar distancia.
Tal vez porque después de tanto tiempo ya no siento que se subleva mi corazón y se enloquece la vena de mi garganta ante tanta desfachatez de parte tuya y de los curas que te acompañan.
Tal vez porque los años pasaron para vos y para mí y al pasar me dejaron esa desolada sensación que es extrañar.
Yo te contesto.
Y le contesto a ese solapado intento de trazar los caminos que al parecer debemos caminar para salvar el alma y vivir en un País en el que reine la concordia a partir de perdonarnos o tal vez reconciliarnos.
Despojado de la humildad que debieras mostrar por tener el culo sucio de reconciliació n has hablado
Y te planteo ¿Reconciliarnos? ¿ con quién o con quiénes?
¿Con los que comulgaban de día y asesinaban de noche?
¿Con los que nos pasaban sus sucias manos por los pechos y pezones mientras con sus lenguas nos baboseaban estando atadas y sin poder defendernos?
¿Con los que se robaban los hijos de las que parían para entregarlos a familias de milicos?
¿Con los que se burlaban de nuestras madres y las llamaban locas?
¿Con los que nos estrellaban las cabezas contra las rejas de las celdas para gozar sádicamente con los lamentos y los gritos de dolor que el hierro rompiéndonos la carne producía en nuestros cuerpos?
Te has atrevido a sermonear teniendo el alma negra y el culo sucio.
Y al hacerlo lo has hecho desde la impudicia de la inmoralidad que debiera hacerte guardar un silencio recoleto.
Porque debieras responder con el silencio al silencio que producen en mi alma la muerte de tantos compañeros que no aparecen.
30.000 compañeros no volvieron, 30.000 silencios en el silencio de ese horror que fue que la Iglesia delatara y entregara a los corderos a la muerte.
¿Por qué hablas ahora y no lo hiciste entonces?
Pudiste hacerlo... otros lo hicieron.
Vestían la sotana y andaban por las villas, fueron mis compañeros.
No regresaron.. ...
Desde este extrañar que se hizo costumbre en cada día de mis días.
Desde este llorar por las noches a escondidas.
Desde este sentir que algún día volveré a abrazarme en un abrazo con tantos compañeros que se fueron.
Desde esta convicción de saber que la Iglesia fue una mierda delatora que entregaba y señalaba.
Desde este sentimiento de resistir a tanto inmoral vestido con sotana que cree que el discurso y las palabras han de acallar los gritos que duermen en mi alma.
YO TE CONTESTO BERGOGLIO.
Y lo hago convencida que hay otros como yo que sienten lo que siento.
Teniendo el culo sucio, teniendo el alma negra y habiendo pactado con el diablo no podés venir a hablar cuando callaste.
Silencio recoleto, mea culpa y muchas oraciones que tal vez perdonen tus pecados
Porque yo que soy sobreviviente, no te perdono.
Tampoco olvido
Y menos aún me reconcilio.
Profesora María Cristina Saborido
Ex - detenida - desaparecida Pozo de Banfield/Quilmes en Julio/ 77
Algún día empezarán a respetarnos.
Tal vez porque después de tanto tiempo puedo tomar distancia.
Tal vez porque después de tanto tiempo ya no siento que se subleva mi corazón y se enloquece la vena de mi garganta ante tanta desfachatez de parte tuya y de los curas que te acompañan.
Tal vez porque los años pasaron para vos y para mí y al pasar me dejaron esa desolada sensación que es extrañar.
Yo te contesto.
Y le contesto a ese solapado intento de trazar los caminos que al parecer debemos caminar para salvar el alma y vivir en un País en el que reine la concordia a partir de perdonarnos o tal vez reconciliarnos.
Despojado de la humildad que debieras mostrar por tener el culo sucio de reconciliació n has hablado
Y te planteo ¿Reconciliarnos? ¿ con quién o con quiénes?
¿Con los que comulgaban de día y asesinaban de noche?
¿Con los que nos pasaban sus sucias manos por los pechos y pezones mientras con sus lenguas nos baboseaban estando atadas y sin poder defendernos?
¿Con los que se robaban los hijos de las que parían para entregarlos a familias de milicos?
¿Con los que se burlaban de nuestras madres y las llamaban locas?
¿Con los que nos estrellaban las cabezas contra las rejas de las celdas para gozar sádicamente con los lamentos y los gritos de dolor que el hierro rompiéndonos la carne producía en nuestros cuerpos?
Te has atrevido a sermonear teniendo el alma negra y el culo sucio.
Y al hacerlo lo has hecho desde la impudicia de la inmoralidad que debiera hacerte guardar un silencio recoleto.
Porque debieras responder con el silencio al silencio que producen en mi alma la muerte de tantos compañeros que no aparecen.
30.000 compañeros no volvieron, 30.000 silencios en el silencio de ese horror que fue que la Iglesia delatara y entregara a los corderos a la muerte.
¿Por qué hablas ahora y no lo hiciste entonces?
Pudiste hacerlo... otros lo hicieron.
Vestían la sotana y andaban por las villas, fueron mis compañeros.
No regresaron.. ...
Desde este extrañar que se hizo costumbre en cada día de mis días.
Desde este llorar por las noches a escondidas.
Desde este sentir que algún día volveré a abrazarme en un abrazo con tantos compañeros que se fueron.
Desde esta convicción de saber que la Iglesia fue una mierda delatora que entregaba y señalaba.
Desde este sentimiento de resistir a tanto inmoral vestido con sotana que cree que el discurso y las palabras han de acallar los gritos que duermen en mi alma.
YO TE CONTESTO BERGOGLIO.
Y lo hago convencida que hay otros como yo que sienten lo que siento.
Teniendo el culo sucio, teniendo el alma negra y habiendo pactado con el diablo no podés venir a hablar cuando callaste.
Silencio recoleto, mea culpa y muchas oraciones que tal vez perdonen tus pecados
Porque yo que soy sobreviviente, no te perdono.
Tampoco olvido
Y menos aún me reconcilio.
Profesora María Cristina Saborido
Ex - detenida - desaparecida Pozo de Banfield/Quilmes en Julio/ 77
Algún día empezarán a respetarnos.
Papa acusdo de COMLICE de la dictadura Argentina
El nuevo Papa acusado de cómplice de la Dictadura Argentina
El argentino Jorge Bergoglio, elegido este miércoles nuevo Papa con el nombre de Francisco I, es un jesuita austero que lleva una vida discreta y cultiva el bajo perfil.
Arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina, Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en el seno de una familia modesta de la capital argentina, hijo de un trabajador ferroviario de origen piamontés y de un ama de casa.
Egresado de la escuela secundaria como técnico químico, al cumplir 22 años se une a la Compañía de Jesús, donde estudia Humanidades y obtiene una licenciatura en Filosofía.
Tras incursionar en la docencia en el ámbito privado, comienza sus estudios de Teología para ordenarse como sacerdote en 1969.
Poco menos de cuatro años después, a los 36 años, fue designado responsable a nivel nacional de los jesuitas argentinos, cargo que ocupa a lo largo de seis años.
El futuro cardenal viaja a Friburgo, Alemania, donde obtiene su doctorado y a su regreso retoma la actividad pastoral como simple sacerdote de provincia en la ciudad de Mendoza, a 1.000 kilómetros al oeste de Buenos Aires.
En mayo de 1992, Juan Pablo II lo nombra obispo auxiliar de Buenos Aires y comienza a subir aceleradamente en la jerarquía católica de la capital argentina: vicario episcopal en julio de 1992, vicario general en 1993, arzobispo coadjutor con derecho de sucesión en 1998.
Bergoglio se convierte en el primer jesuita primado de Argentina y es designado cardenal en febrero de 2001. AFP
Acusado de cómplice de la dictadura argentina
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CINCO NUEVOS TESTIMONIOS SOBRE BERGOGLIO EN 1976
Recordando con ira
El rol del ahora cardenal Bergoglio en la desaparición de sacerdotes y el apoyo a la represión dictatorial es confirmado por cinco nuevos testimonios. Hablan un sacerdote y un ex sacerdote, una teóloga, un seglar de una fraternidad laica que denunció en el Vaticano lo que ocurría en la Argentina en 1976 y un laico que fue secuestrado junto con dos sacerdotes que no reaparecieron. La iracunda reacción de Bergoglio, quien atribuye al gobierno el escrutinio de sus actos.
Por Horacio Verbitsky
Cinco nuevos testimonios, ofrecidos en forma espontánea a raíz de la nota “Su pasado lo condena”, confirman el rol del ahora cardenal Jorge Bergoglio en la represión del gobierno militar sobre las filas de la Iglesia Católica que hoy preside, incluyendo la desaparición de sacerdotes. Quienes hablan son una teóloga que durante décadas enseñó catequesis en colegios del obispado de Morón, el ex superior de una Fraternidad sacerdotal que fue diezmada por las desapariciones forzadas, un seglar de la misma Fraternidad que denunció los casos al Vaticano, un sacerdote y un laico que fueron secuestrados y torturados.
Teóloga con minifalda
Dos meses después del golpe militar de 1976 el obispo de Morón, Miguel Raspanti, intentó proteger a los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics porque temía que fueran secuestrados, pero Bergoglio se opuso. Así lo indica la ex profesora de catequesis en colegios de la diócesis de Morón, Marina Rubino, quien en esa época estudiaba teología en el Colegio Máximo de San Miguel, donde vivía Bergoglio. Por esa circunstancia conocía a ambos. Además había sido alumna de Yorio y Jalics y sabía del riesgo que corrían. Marina decidió dar su testimonio luego de leer la nota sobre el libro de descargo de Bergoglio.
Marina Rubino vive en Morón desde siempre. En el Colegio del Sagrado Corazón de Castelar daba catequesis a los chicos y formaba a los padres, que le parecía lo más importante. “Una vez por mes nos reuníamos con ellos. Era un trabajo hermoso. Esta experiencia duró quince años”. También dio cursos de iniciación bíblica “en todos los lugares no turísticos de la Argentina. Teníamos una publicación, con comentarios a los textos de los domingos, queríamos que las comunidades tuvieran elementos para pensar”. Desde que se jubiló da clases de telar, en centros culturales, sociedades de fomento o casas.
No quiso ingresar al seminario de Villa Devoto porque no le interesaba la formación tomista, sino la Biblia. En 1972 comenzó a estudiar Teología en la Universidad del Salvador. La carrera se cursaba en el Colegio Máximo de San Miguel. En primer año tuvo como profesor a Francisco Jalics y en segundo a Orlando Yorio. Mientras estudiaba, coordinaba la catequesis en el colegio Sagrado Corazón de Castelar, donde también estaba la religiosa francesa Léonie Duquet. “Eran tiempos difíciles. Por hacer en el colegio una opción por los pobres tomándonos en serio el Concilio Vaticano II y la reunión del CELAM en Medellín perdimos la mitad del alumnado. Pero mantuvimos esa opción y seguimos formando personas más abiertas a la realidad y al compromiso con los más necesitados sosteniendo que la fe tiene que fortalecer estas actitudes y no las contrarias.” El obispo era Miguel Raspanti, quien entonces tenía 68 años y había sido ordenado en 1957, en los últimos años del reinado de Pío XII. Era un hombre bien intencionado que hizo todos los esfuerzos por adaptarse a los cambios del Concilio, en el que participó. Después del cordobazo de 1969 repudió las estructuras injustas del capitalismo e instó al compromiso con “la liberación de nuestros hermanos necesitados”. Pero el problema más grave que pudo identificar en Morón fue el aumento de los impuestos al pequeño comerciante y el propietario de la clase media. “Muchas veces hubo que discutir y sostener estas opciones en el obispado y monseñor Raspanti solía terminar las entrevistas diciéndonos que si creíamos que había que hacer tal o cual cosa, si estábamos convencidos, él nos apoyaba”, recuerda Marina. Sus palabras son seguidas con atención por su esposo, Pepe Godino, un ex cura de Santa María, Córdoba, que integró el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.
Marina cursaba teología en San Miguel de 8.30 a 12.30. No le habían dado la beca porque era mujer, pero como era la coordinadora de catequesis en un colegio del obispado, Raspanti intercedió y obtuvo que una entidad alemana se hiciera cargo del costo de sus estudios. Tampoco le quisieron dar el título cuando se recibió, en 1977. El director del teologado, José Luis Lazzarini, le dijo que había un problema, que no se habían dado cuenta de que era mujer. Marina partió en busca de quien la había recibido al ingresar, el jesuita Víctor Marangoni:
–Cuando me viste por primera vez, ¿te diste cuenta o no de que era mujer?
–Sí, claro, ¿por qué? –respondió azorado el vicerrector ante esa tromba en minifalda.
–Porque Lazzarini no me quiere dar el título.
Marangoni se encargó de reparar ese absurdo. Marina tiene su título pero nunca se realizó la entrega oficial.
La desprotección
Un mediodía, al salir de sus cursos, “lo encuentro a monseñor Raspanti parado en el hall de entrada, solo. No sé por qué lo tenían allí esperando. Estaba muy silencioso, le pregunté si esperaba a alguien y me dijo que sí, que al padre provincial Bergoglio. Tenía el rostro demudado, pálido, creí que estaba descompuesto. Lo saludé, le pregunté si se sentía bien, y lo invité a pasar a un saloncito de los que había junto al hall”.
–No, no me siento mal, pero estoy muy preocupado –le respondió Raspanti.
Marina dice que tiene una memoria fotográfica de aquel día. Habla con voz calma pero se advierte el apasionamiento en sus ojos grandes y expresivos. Pepe la mira con ternura.
“Me impresionó verlo solo a Raspanti, que siempre iba con su secretario”, dice. Marina sabía que sus profesores Jalics y Yorio y un tercer jesuita que trabajaba con ella en el colegio de Castelar, Luis Dourron, habían pedido pasar a la diócesis de Morón. Yorio, Jalics, Dourron y Enrique Rastellini, que también era jesuita, vivían en comunidad desde 1970, primero en Ituzaingó y luego en el Barrio Rivadavia, junto a la Gran Villa del Bajo Flores, con conocimiento y aprobación de los sucesivos provinciales de la Compañía de Jesús, Ricardo Dick O’Farrell y Bergoglio. “Le dije que Orlando y Francisco habían sido profesores míos y que Luis trabajaba con nosotros en la diócesis, que eran intachables, que no dudara en recibirlos. Todos estábamos pendientes de que pudieran venir a Morón. Ninguno de los que conocíamos la situación nos oponíamos. Raspanti me dijo que de eso venía a hablar con Bergoglio. A Luis ya lo había recibido, pero necesitaba una carta en la que Bergoglio autorizara el pase de Yorio y Jalics.”
Marina entendió que era una simple formalidad, pero Raspanti le aclaró que la situación era más complicada. “Con las malas referencias que Bergoglio le había mandado él no podía recibirlos en la diócesis. Estaba muy angustiado porque en ese momento Orlando y Francisco no dependían de ninguna autoridad eclesiástica y, me dijo:
–No puedo dejar a dos sacerdotes en esa situación ni puedo recibirlos con el informe que me mandó. Vengo a pedirle que simplemente los autorice y que retire ese informe que decía cosas muy graves.
Cualquiera que ayudara a pensar era guerrillero, comenta Marina. Acompañó a su obispo hasta que Bergoglio lo recibió y luego se fue. Al salir vio que tampoco estaba en el estacionamiento el auto de Raspanti. “Debe haber venido en colectivo, para que nadie lo siguiera. Quería que la cosa quedara entre ellos dos. Estaba haciendo lo imposible por darles resguardo.”
La teóloga agrega que le impresionó la angustia de Raspanti, “que si bien no podía ser calificado de obispo progresista, siempre nos defendió, defendió a los curas cuestionados de la diócesis, se llevaba a dormir a la casa episcopal a los que corrían más riesgo y nunca nos prohibió hacer o decir algo que consideráramos fruto de nuestro compromiso cristiano. Como buen salesiano se portaba como una gallina clueca con sus curas y sus laicos, cobijaba, cuidaba aunque no estuviera de acuerdo. Eran puntos de vista distintos, pero él sabía escuchar y aceptaba muchas cosas”. Uno de esos curas es Luis Piguillem, quien había sido amenazado. Regresaba en bicicleta cuando se topó con un cordón policial que impedía el paso. Insistió en que quería pasar, porque su casa estaba en el barrio y un policía le dijo:
–Vas a tener que esperar porque estamos haciendo un operativo en la casa del cura.
Piguillem dio vuelta con su bicicleta y se alejó sin mirar hacia atrás. De allí fue al obispado de Morón, donde Raspanti le dio refugio. Los militares dijeron que se había escondido bajo las polleras del obispo. Pero no se atrevieron a buscarlo allí.
–¿Raspanti era consciente del riesgo que corrían Yorio y Jalics?
–Sí. Dijo que tenía miedo de que desaparecieran. No pueden quedar dos sacerdotes en el aire, sin un responsable jerárquico. Pocos días después supimos que se los habían llevado.
De Córdoba a Cleveland
Otro testimonio recogido a raíz de la publicación del domingo es el del sacerdote Alejandro Dausa, quien el martes 3 de agosto de 1976 fue secuestrado en Córdoba, cuando era seminarista de la Orden de los Misioneros de Nuestra Señora de La Salette. Luego de seis meses en los que fue torturado por la policía cordobesa en el Departamento de Inteligencia D2 pudo viajar a Estados Unidos, adonde ya había llegado el responsable del seminario, el sacerdote estadounidense James Weeks, por quien se interesó el gobierno de su país. Este año se realizará en Córdoba el juicio por aquel episodio, cuyo principal responsable es el general Luciano Menéndez. Ahora Dausa vive en Bolivia y cuenta que tanto Yorio como Jalics le dijeron que Bergoglio los había entregado.
Al llegar a Estados Unidos supo por organismos de derechos humanos que Jalics se encontraba en Cleveland, en casa de una hermana. Dausa y los otros seminaristas, que estaban iniciando el noviciado, lo invitaron a dirigir dos retiros espirituales. Ambos se realizaron en 1977, uno en Altamont (estado de Nueva York) y otro en Ipswich (Massachusetts). Recuerda Dausa: “Como es natural, conversamos sobre los secuestros respectivos, detalles, características, antecedentes, señales previas, personas involucradas, etc. En esas conversaciones nos indicó que los había entregado o denunciado Bergoglio”.
En la década siguiente, Dausa trabajaba como cura en Bolivia y participaba de los retiros anuales de La Salette en Argentina. En uno de ellos los organizadores invitaron a Orlando Yorio, que para esa época trabajaba en Quilmes. “El retiro fue en Carlos Paz, Córdoba, y también en ese caso conversamos sobre la experiencia del secuestro. Orlando indicó lo mismo que Jalics sobre la responsabilidad de Bergoglio.”
Los asuncionistas
Yorio y Jalics fueron secuestrados el 23 de mayo de 1976 y conducidos a la ESMA, donde los interrogó un especialista en asuntos eclesiásticos que conocía la obra teológica de Yorio. En uno de los interrogatorios le preguntó por los seminaristas asuncionistas Carlos Antonio Di Pietro y Raúl Eduardo Rodríguez. Ambos eran compañeros de Marina Rubino en el Teologado de San Miguel y desarrollaban trabajo social en el barrio popular La Manuelita, de San Miguel, donde vivían y atendían la capilla Jesús Obrero. De allí fueron secuestrados diez días después que los dos jesuitas, el 4 de junio de 1976, y llevados a la misma casa operativa que Yorio y Jalics. A media mañana Di Pietro llamó por teléfono al superior asuncionista Roberto Favre y le preguntó por el sacerdote Jorge Adur, que vivía con ellos en La Manuelita.
–Recibimos un telegrama para él y se lo tenemos que entregar –dijo.
De ese modo, consiguió que la Orden se pusiera en movimiento. El superior Roberto Favre presentó un recurso de hábeas corpus, que no obtuvo respuesta. Adur logró salir del país, con ayuda del nuncio Pio Laghi, y se exilió en Francia. Volvió en forma clandestina en 1980, convertido en capellán del autodenominado “Ejército Montonero” y fue detenido-desaparecido en el trayecto a Brasil, donde procuraba entrevistarse con el papa Juan Pablo II. El mismo camino del exilio siguió uno de los detenidos en la razzia del barrio La Manuelita, el entonces estudiante de medicina y hoy médico Lorenzo Riquelme. Cuando recuperó su libertad la Fraternidad de los Hermanitos del Evangelio le dio hospitalidad en su casa porteña de la calle Malabia. En comunicaciones desde Francia con quien era entonces el superior de los Hermanitos del Evangelio, Patrick Rice, Riquelme dijo que quien lo denunció fue un jesuita del Colegio de San Miguel, quien era a la vez capellán del Ejército. Está convencido de que ese sacerdote presenció las torturas que le aplicaron, cree que en Campo de Mayo.
El ablande
También como consecuencia de la nota del domingo aceptó narrar su conocimiento del caso un fundador de la Fraternidad seglar de los Hermanitos del Evangelio Charles de Foucauld, Roberto Scordato. Entre fines de octubre y principios de noviembre de 1976, Scordato se reunió en Roma con el cardenal Eduardo Pironio, quien era prefecto de la Congregación vaticana para los religiosos, y le comunicó el nombre y apellido de un sacerdote de la comunidad jesuita de San Miguel que participaba en las sesiones de tortura en Campo de Mayo con el rol de “ablandar espiritualmente” a los detenidos. Scordato le pidió que lo transmitiera al superior general Pedro Arrupe pero ignora el resultado de su gestión, si tuvo alguno. Consultado para esta nota Rice, quien también fue secuestrado y torturado ese año, dijo que eso no hubiera sido posible sin la aprobación del padre provincial. Rice y Scordato creen que ese jesuita se apellidaba González pero a 34 años de distancia no lo recuerdan con certeza.
Iracundia
Como cada vez que su pasado lo alcanza, Bergoglio atribuye la divulgación de sus actos al gobierno nacional. Esta semana reaccionó con furia, durante la homilía que pronunció en una misa para estudiantes. En lo que su vocero describió como “un mensaje al poder político”, dijo que “no tenemos derecho a cambiarle la identidad y la orientación a la Patria”, sino “proyectarla hacia el futuro en una utopía que sea continuidad con lo que nos fue dado”, que los chicos no tienen otro horizonte que comprar un papelito de merca en la esquina de la escuela y que los dirigentes procuran trepar, abultar la caja y promover a los amigos. Con este ánimo iracundo inaugurará mañana en San Miguel la primera asamblea plenaria del Episcopado de 2010.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-144092-2010-04-18.html
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Entrevista con Alejo Ramos Padilla, representante legal de un grupos de Abuelas de Plaza de Mayo, sobre la citación judicial al cardenal Jorge Bergoglio en la causa sobre el plan sistemático del robo de bebés durante la dictadura. Emitido por Visión Siete, noticiero de la TV Pública argentina, el martes 10 de mayo de 2011. http://www.tvpublica.com.ar
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