jueves, 6 de noviembre de 2014

La década ganada en el interior



La década ganada en el interior

Indicadores sociales y económicos de los últimos diez años
explican por qué el Frente Amplio logró compensar fuera de Montevideo
los votos perdidos en la capital





Es difícil encontrar un indicador social o económico
que muestre un retroceso para la población del interior del país en la
última década. Empleo, salario, pobreza. En casi todo se observa una
mejora sustancial desde 2004. Fuertes inversiones y reactivación de
sectores productivos clave, como el de materias primas exportables,
impulsaron ese despegue de las ciudades fuera de la zona metropolitana, y
también del medio rural. Y no solo mejoraron las familias del interior
comparadas contra sí mismas, sino que también se redujeron las brechas
con las de Montevideo.


Del análisis de los datos sistemáticos que publica el Instituto
Nacional de Estadística (INE), se observa, por ejemplo, que de 2006 a
2014 la distancia entre el 10% más pobre del interior con el 10% más
pobre de la capital cayó de 26% a 14,8%. Es decir, hay menos pobres en
el  interior, pero además los pobres de tierra adentro son menos pobres
que antes comparados con los de Montevideo.


El desempleo cayó de forma sistemática fuera de la capital y, además,
la capacidad de compra de las familias creció. Según cálculos
realizados por el Equipo de Datos de El Observador, en base al primer
trimestre de 2004 y 2014, en la última década se duplicó la capacidad de
compra de los salarios de los trabajadores del interior. Ello surge al
analizar el salario promedio de las personas que viven en el interior.
En 2004 los hogares fuera de Montevideo tenían una capacidad de compra
34% menor a los de la capital, y en 2014 esa distancia bajó a 16%.


Podría decirse que en otros indicadores la cosa empeoró en la última
década, como en seguridad. Sin embargo al analizar los datos oficiales
del Ministerio del Interior de delitos más violentos, como homicidios y
rapiñas, se observa que más de 80% se cometen en Montevideo y más de 90%
si se contempla a Canelones y la zona metropolitana.







Tasa de desempleo






En la elección del domingo 26 de octubre el Frente
Amplio volvió a ser la fuerza política más votada en Montevideo y
Canelones. Pero además esta vez la coalición de izquierdas fue también
la preferida en el interior del país, es decir, en la suma de los 18
departamentos. Si se va al detalle, se puede constatar una caída en la
votación en la capital, aunque ello lo recuperó en el interior. De hecho
la coalición de izquierdas pudo mantener su desempeño electoral de
2009.


El 44% de los uruguayos que fueron a votar en circuitos del interior
eligieron al Frente Amplio. El Partido Nacional y Partido Colorado, de
todos modos, superaron al oficialismo por 60 mil votos. En 2009 el FA
fue el más votado en 11 departamentos, y este año obtuvo supremacía en
14.


Hubo victorias de la izquierda en bastiones históricos de los
partidos fundacionales, como Cerro Largo, departamento tradicionalmente
del Partido Nacional, y Rivera, adonde los colorados mandaron desde
siempre.


En Cerro Largo, por ejemplo, el desempleo en 2011 fue de 2,6%, y al
año siguiente subió a 4,6%, siempre por debajo de la media nacional, y
en niveles considerados estructurales. En ese departamento 20% trabaja
en el sector comercio y otro 20% en actividades agropecuarias,
forestales o pesca.  También 10% en industrias manufactureras, 8% en
construcción y 8% en servicios de hogares. En Rivera el desempleo se
ubicó en 6,3% en 2012, y 0,4% menos en 2011.


“Si las cosas están bien, el elector tiende a premiar al gobernante
con su voto”, dijo el lunes la docente de ciencia política Rosario
Queirolo, en entrevista con el suplemento Economía y Mercados de El
País. A juicio de la experta, en la elección nacional la economía ocupó
un lugar “muy importante” para la decisión del voto. Compartió en ese
sentido la teoría del voto económico.


“Es parte del argumento de por qué se esperaba que, más allá de las
encuestas, el Frente Amplio fuera reelecto”, dijo. “En general los
uruguayos son pesimistas, pero desde hace algunos años, cuando se les
pregunta cómo evalúan la situación económica del país y la propia, los
resultados son positivos”, agregó.


Tabaré Vázquez insistió en varias de sus intervenciones de campaña el
crecimiento del interior durante los gobiernos de la coalición de
izquierdas. Muchos de los avances, de todos modos, están dados por el
aumento de las exportaciones de granos y carne, lo cual no es
consecuencia de acciones directas del gobierno, sino por los buenos
precios de esos productos en el mercado internacional.


Por otra parte, en este período se aprobó la ley que establece una
jornada laboral de ocho horas para el peón rural. La normativa avanza
además en derechos para los trabajadores del campo. Se establecieron
salarios mínimos en distintos grupos, y el sector de la ganadería,
agricultura, forestal y otros relacionados con las tareas rurales
negocian aumentos y condiciones en consejos de salarios.


“El aumento del voto a la izquierda en el interior se explica
fundamentalmente por la combinación de dos razones. La economía fue
especialmente dinámica en el interior (en 10 años el paisaje rural se
transformó) y los que más se beneficiaron fueron, justamente, los
trabajadores del interior”, escribió ayer en El Observador el doctor en
ciencia política, Adolfo Garcé.



La década ganada en el interior

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